Traidores: "Primavera Digital" (Koala, 2002)

Luego de siete años, Traidores, banda liderada por Juan Casanova y Víctor Nattero, una de las pioneras de los '80, ha dado un disco de nuevas canciones. Más allá de las continuas pausas en la carrera de la banda, "Primavera Digital" es un resumen de todo lo que Traidores ha dado desde 1984 y a la vez, un nuevo comienzo. La lluvia vuelve a caer, hoy como ayer. Sobrios, maduros y eficaces, siempre mirando la ciudad y su gente, muy introspectivos, abordan tópicos como el desempleo, la sociedad de consumo y el amor con textos que abundan en metáforas, e imágenes muy interesantes. Lejos del joven grito denunciante, feroz y lejano de su magnífico disco debut "Montevideo agoniza" (1986) hoy, con casi cuarenta años, las cabezas compositivas de la banda, no se alejan de sus referentes, pero conciben un disco sutil y fresco, básicamente pop, inclinado al rock británico, punk, y una pizca de oscuridad: la misma base que ha tenido siempre Traidores, a la que le agregan unos toques grunge. Las guitarras rítmicas son acústicas en casi todos los casos y recuerdan a Oasis, como en "Fundas plásticas", "Sublime", "Levedad" y el tema que le da nombre al disco, que resulta ser uno de los mejores momentos. En "Políticos" y "Ocio" el legado de Nirvana queda en primer plano: mucha distorsión y letras directas. El dejo mas beat de Traidores se ve en "Caja mágica" y "Solos" que con una letra de altísima factura, es una balada que perfora el corazón y cierra el disco brillantemente. "Máxima velocidad" que recuerda a Sex Pistols y "Sentencias", con un aire a Joy Division, traen al presente la esencia de las primeras épocas de la banda. El sonido mantiene identidad, potencia y prolijidad durante las 13 canciones. La diversidad se logra con lo básico: no hay pedales de efectos ni samplers; se le saca jugo a guitarras acústicas y distorsión dosificada: es un CD para oírlo detenidamente. Nattero hace de los entretejidos de guitarras su recurso preferido para crear climas, y melodías que van paralelas a las que Juan Casanova canta con la dulce expresividad helada de su voz, sin tanta claridad. Fernando Alfaro en la batería dá una base segura y sólida, acompañado por el oficio de Daniel Jacques en el bajo. Se incluye una concisa versión de "El hombre de la calle" de Jaime Roos, un homenaje de Traidores a uno de los músicos más importantes del país. Traidores ha hecho esperar mucho este CD, pero realizó un gran trabajo en estudio, con su sello.

Leonardo Altmann