COMENTARIO DEL RECITAL DEL 7 DE OCTUBRE
por La vuelta;
Traidores: hoy como ayer
Dentro de la intermitente actividad que ha tenido Traidores
desde su retorno en 1991, este es otro capitulo, es otro
despertar luego de una siesta que en esta oportunidad había sido
de más de un año y medio.
Los que estuvimos presentes en el Teatro de Verano del Parque
Rodó, el pasado sabado 7 de octubre vivimos este nuevo retorno a
los escenarios, de Traidores.
Los avisos en prensa, y las apariciones en los medios, de los
integrantes de la banda, previo al concierto nos hablaban de una
calidad de sonido e iluminación, que era singular para un
espectaculo hecho aquí en Uruguay y todavía de un grupo
nacional que actuaba solo.
Pero esto tiene un costo. Quizás la entrada a 150 pesos en un
momento que economicamente para el país, evidentemente no es el
mejor, fue uno de los motivos de que cantidad de publico no fuera
la esperada para un toque con esa calidad de luces y sonido y
sobre todo de una de la bandas más importantes (sino la más)
del rock uruguayo, con 18 años de vida sobre los escenarios. De
todas formas cerca de 2000 personas se acercaron al lugar, y
disfrutaron del espectáculo. Sin embargo la parte del precio de
la entrada fue determinante en el numero de espectadores, puesto
que había expectativa en el publico del rock por ver a la banda.
Hecha esta salvedad vamos a ver que fue del show en sí.
El toque, programado para las 21:00 hs, puntual, comenzó a las
nueve y cuarto. Sobre el escenario, a los básicos Juan Casanova
y Victor Nattero acompañaban en esta oportunidad Daniel Jacques
en bajo, quien ya había tocado con la banda y grabado el disco
"Radio Babilonia" en 1995 y un nuevo baterista,
Fernando Alfaro.
Luego de una breve e improvisada Introducción instrumental, el
tema que rompió el hielo fue "Radio Babilonia". Y fue
en canciones del disco de ese nombre en que se apoyó el
repertorio en los primeros momentos del recital. Junto al tema ya
nombrado también se interpretó: "Derribando puertas",
"Máquina", "Cronica del sur", entre otros ya
clásicos, como "La luna no cuelga del cielo" ,
"Bailando en la oscuridad", "No estoy loco" y
"El invierno en la fabrica", tema que no está en
ningún disco, pero que el publico deseaba escuchar. Y un
estreno: "Días y noches de amor y de guerra".El grupo
se mostraba sólido, una muy buena y potente base a cargo de
Jacques y Alfaro, y la fuerza característica que emanaban tanto
Victor como Juan, en guitarra y voz, respectivamente.
Algunos arreglos hechos a las canciones le dieron más fuerza a
las mismas y mayor dinamismo al show, al tiempo que el publico,
en su gran mayoría (a pesar de que cerca del escenario había
pequeña una zona de "agite") trató a los temas como
"himnos" cantandolos y escuchándolos respetuosamente.
En el graderío se sentía el entusiasmo del grupo por tocar,
aunque los cinco metros que separan al publico del escenario
parecían un abismo, por lo que el show en determinados momentos
parecía un tanto "desabrido" con un publico que no
exteriorizó esa sensación que se respiraba en el Teatro. Y un
acople en "Niños" mostró simultaneamente por parte
del publico el repudio a esa "fatalidad" y el respeto y
la tolerancia hacia la banda que desde arriba del escenario
estaba dando todo de sí. La primera parte del espectáculo pasó
rapidamente, como una serie de excelentes versiones de los temas.
"Ahora vamos a ponernos un poco románticos" fue la
frase de Juan Casanova que servió de puente para el inicio de un
breve set acústico (visto el exito de aquel espectáculo
desenchufado de hace dos años cuando el grupo festejó sus
quince años de carrera), en el que la banda estuvo acompañada
por tres musicos que tocaron dos cellos y una viola dispuestos en
un rincón del escenario. "Amanecer" fue la canción
que abrió el set. Seguida de "Palabras en un papel",
pero en el primer tema las cuerdas no se escuhaban, lo cual
llevó una cuota de incertidumbre a la gente que veía como los
musicos encargados de las cuerdas tocaban y no se escuchaba.
Sin duda "Como una plegaria (por América del sur)" y
"Profunda medianoche" fueron los temas de esta parte
del recital que más resaltaron, no solo por calidad de las
versiónes sino también por la participación del publico. La
versión de "Flores en mi tumba" fue lamentablemente
quizás el unico punto bajo del concierto. Un prometedor solo de
guitarra y voz, acompañado emocionadamente por el publico. Pero
unos problemas con el monitoreo; y Victor Nattero discutiendo con
el sonidista, de telón de fondo, no fue el mejor entorno para
uno de los temas predilectos del publico.
A la vuelta a la parte eléctrica sucedieron los mejores
momentos."Rebel Circo", "Hojas en Blanco". Y
el estreno de otro tema:"Asesinos" las canciones nuevas
mostraron el sello característico de Traidores, excelentes
letras, combativas y expresivas y una cuidada parte musical que
solo se puede catalogar como "estilo Traidores". De la
mano de la identidad musical que caracteriza al grupo.
Ya encausados en una algaravía generalizada ( en relación con
el clima que había reinado en la gran mayoría del concierto);
llegó la recta final, que salvo "Ella sabe bien" se
basó en los temas de la primera época.
"La lluvia cae sobre montevideo" fue quizás el momento
cumbre del concierto y mostró la eterna vigencia de esta
canción una de las más embleméticas de la historia del rock
hecho en Uruguay, a casi 18 años de haber sido compuesta, con el
publico hundido en un mar de sensaciones que solo una canción de
Traidores puede explicar. También "Viviana es una
reaccionaria" y "Juegos de poder" volvieron a
echar en cara que los problemas y algunas de las situaciones que
dieron origen a estas canciones hace más de una decada y media,
siguen aún en pie y como las composiciones de Traidores
transmiten sentimientos o cuentan cosas que suceden en el
interior de cualquiera de nosotros.
"Viviendo en Uruguay" y "El himno (Montevideo
agoniza)" dos temas miticos, emblemáticos y de los
preferidos del publico aprontaron el cierre. Luego de un pequeño
impás hicieron dos bises: "La muerte elegante" y otra
vez "Radio Babilonia" que tuvo la particularidad de ser
el primer y el ultimo tema del concierto.
A pesar de las 30 canciones y las dos horas de recital, la gente
quería más (sobre todo "Buenos Días presidente" que
faltó a la cita). Si bien el show fue un tanto extenso, el hecho
de las idas y venidas de la banda genera en la gente una sed de
ver a Traidores en vivo, que gran parte del publico no pudo
saciar totalmente.
En resumen. El recital fue muy bueno, aunque viendo todo lo que
rodeó al show, en general, se esperaba algo más, (más qué?).
Pero eso es lo de menos, Traidores no solo mostró que no pierde
su identidad, ni se desprende de sus raices, sino que suena muy
acutal y potente.
El repertorio abarcó toda la trayectoria de la banda y con el
set acústico hubo para todos los gustos. Los temas nuevos
entusiasmaron a los presentes, que esperamos ver seguir en
carrera a Traidores que ya sin lugar a dudas son un puntal y un
emblema del Rock Uruguayo. -
Ahora se seleccionarán los mejores temas y se editará un disco
en vivo del concierto en el correr de los próximos meses.
Sin duda, por la calidad de lo que hubo arriba del escenario,
quien no haya ido al recital se ha perdido de uno de los mejores
conciertos del año. Y uno de los mejores de Los TRAIDORES.
Leonardo Altmann
