|
Se trata de una maravillosa afrenta a la tradicional metodología
del miedo que tantas religiones inculcan y profesan. Sarcásticamente,
desafía todos los
dogmas, empleando las más comunes amenazas de estos
grupos teopolíticos como lo son muchas religiones.
Utiliza una voz personal, para identificarse como un apóstata
que está dispuesto a afrontar las consecuencias de
su desobediencia sin importar si son rayos o tormentas,
pero siendo siempre fiel a su verdadero Dios.
(Francisco,
19-11-2005)
|