THE GREAT DECEIVER
"A VENOM WELL DESIGNED"



El nuevo y primer trabajo del antiguo cantante de At The Gates, Tomas Lindberg, editado por Peaceville. Esta formación fue creada por Tomas en 1998 y sólo cuentan en su currículum como banda con un Mini-Cd titulado Jet Black Art.
Este grupo sueco ha disfrutado de críticas muy favorables de la prensa especializada pues su metalcore posee una originalidad no muy frecuente. No nos encontramos con un trabajo excesivamente complejo, enrevesado, etc, sino con un sonido que The Great Deceiver pretende convertir en propio. Que quede claro, no esperes encontrar una versión de At The Gates, ni siquiera esperes encontrar death.
Al leer el nombre del grupo me recordó a un disco de King Crimson, en recuerdos quedó, casualidades de la vida. Las canciones no son vertiginosas, escucha los cortes "Alter the flood" o "Destroy-Adore", ambos de los más rápidos, y podrás comprobar como su técnica no consiste en correr tan rápido no permitiendo adivinar el ritmo que llevan.
Pues eso, canciones más bien lentas con una voz desgarrada, embrutecida y animal, que junto a algunos ritmos y riffs lentos, y percusiones frescas, aunque bestias, recuerdan a los sepultura del Roots, "Enter The Martyrs" es un ejemplo. Un disco que te puede ayudar a hacerte una imagen mental de lo que tenemos entre manos es el "Negatron" de Voivod, pero con muchos más arreglos y ambientes, por ejemplo, se atreve a cantar con voz limpia en determinados momentos como en "Arsenic Dreams" o en "The Blade" (en cierto momento en esta canción me pareció estar escuchando nu metal y tuve un escalofrío de terror), introducen melodías que acompañan durante toda la canción y las hacen más armoniosas e incluso bailables ("Strychine"), etc.

En general, el sonido de todas las canciones se parece, no encontrarás de una a otra grandes cambios estilísticos, sino algún ruido diferente aquí o allá, lo que sí se puede apreciar es que la mayoría de los temas, por no decir todos, tienen un retumbo enrevesado y denso que parece vapulearte. Parece ser un trabajo interesante y algo original para el mundo del hardcore. Yo personalmente no he escuchado mucha música que suene exactamente igual a ésta. He de decir que no me ha disgustado, aunque no me ha apasionado. Lo que no les gusta a estos chicos, parece ser, es demostrar su técnica depurada y los solos que saben ejecutar con precisión, pues brillan por su ausencia, pero creo que el problema aquí radica en que yo no entiendo demasiado bien este estilo musical en concreto y me estoy metiendo en derroteros que me va a ser difícil surcar, por lo que voy a cerrar la bocaza y a otra cosa mariposa porque por ahí he leído que es un disco cojonudo (para gustos se hicieron los colores).
Antonio Milla Martínez (QTPB)




DEAD SOUL TRIBE ."DEAD SOUL TRIBE"


De nuevo nos encontramos ante una formación musical que parece haber surgido de la nada pero resulta que arrastra los once años de experiencia de su frontman, Devon Graves, cantante y guitarrista principalmente, aunque en este álbum ha usado personalmente un gran repertorio de instrumentos.
Devon fue el fundador de Psychotic Waltz, banda que tocó en el año de su nacimiento en el famosísimo festival de metal, conocido por todos, celebrado en Eindhoven, el Dynamo. Según las palabras del propio Graves, este proyecto no decepcionará a sus antiguos seguidores, ha conseguido transmitir a sus instrumentos y a su propia voz el sonido que él quería, ("Dead Soul Tribe es más puramente yo. Mi música viene de dentro... consigo actuar como el medio entre mis ideas y tus oídos").

Otro factor considerablemente importante, más bien esencial, para haber logrado ese sonido tan personal ha sido la producción propia de este trabajo, no ha pasado por terceros que enturbian, aunque en eso consista su trabajo y sean grandes profesionales, la idea original del artista que pretende plasmar en la grabación. Las letras son sencillas y terriblemente emotivas, personalmente me ha gustado mucho la de "Cry for tomorrow". Devon dice al respecto: "Las letras no son especialmente filosóficas, pero son muy personales. No necesitas leer entre las líneas porque las palabras son bastante claras y dicen exactamente lo que necesité decir..."
En alguna canción podemos encontrar la voz tratada como en "Powertrip", pero a lo largo del disco es su propia voz, en ocasiones enfurecida ("Coming Down") y en ocasiones casi llorosa y muy melodiosa ("Under the weight of my stone"), la que transmite esos sentimientos de rabia, pena, desesperación...
Las guitarras suelen ser contundentes y, ayudadas por teclados, buscan atmósferas nuevas, como en "One Bullet". Acentuaría, por su originalidad, la laberíntica y variada "...into the spiral catedral", en la que se combina piano, guitarras acústicas con eléctricas (que armonizan riffs potentes con solos emotivos), percusión potente...y una letra también especialmente destacable.

Otros puntos a subrayar son las canciones lentas y armoniosas como la breve "Empty", la cual me recuerda enormemente a Jethro Tull por las flautas. También podemos encontrar sonidos extraños, tanto de teclados como de percusión a lo largo de todo el disco ("One bullet" es buena muestra de ello).
Un último comentario lo realizaré sobre la guitarra, la cual brilla por sus apariciones potentes en una ocasiones y por sus apariciones inquietantes en otras ocasiones, deliciosa y bella en las partes acústicas (tengo que volver a nombrar "Under the weight of my stone" en este punto). Una guitarra, que como dice su autor, no busca en exceso la técnica ni la velocidad, sino una guitarra de la vieja escuela de las que saben dentro de su "sencillez" (y enfatizo, por si no te habías dado cuenta, en las comillas de sencillez) transmitir toda la fuerza y emociones que sólo los genios logran.

Ningún comentario creo que resta añadir, sólo que considero que nos encontramos ante otro genio que ha sabido transmitir en este trabajo toda la melancolía que ha guardado en su corazón. Es como un libro de poesías que cuando lo abres te inunda y engulle. Si te gustó el último trabajo de Devin Townsend, no creo que éste te decepcione, incluso la
maquetación es similar, lo único que aunque "Dead Soul Tribe" resulte atmosférico no lo es tanto como "Terria". Para mí, nos encontramos ante una obra maestra. Se crean muchas atmósferas y ambientes musicales dentro de un sonido muy lineal, y tras una canción tremendamente fresca aparece otra angustiosa y caótica. Aunque no haya partes excesivamente complejas con innumerables cambios de ritmo, sí las hay excesivamente enrevesadas, trabajadas, originales, y... cualquier otro adjetivo que se le quiera aplicar para definir a este discazo como un gran trabajo de rock progresivo que roza en numerosas ocasiones el metal. Altamente recomendable para cualquier amante de cualquier tipo de lo que yo denomino buena música (cada uno que entienda lo que quiera), pero imprescindible para los amantes del rock progresivo que disfrutan más que nada con genios como Devin Townsend o Roine Stolt (The Flower Kings).
Antonio Milla Martínez (QTPB)


ELEGY "PRINCIPLES OF PAIN"
Fecha salida: 24/4/02
Locomotive

No escuchaba a Elegy desde "Manifestation Of Fear" (1998), trabajo con el cual conocí a la banda, pero no sé porqué razón no les seguí desde entonces y no me hice con "Forbidden Fruit" (2000), álbum con el cual regresaban a sus raíces con un sonido mas metálico, como el que presentan en este "Principles Of Pain", un disco incluso mas duro, pero en el cual se siguen apreciando las influencias del metal progresivo.
"Forbidden Fruit" fue el primero en el que el francés Patrick Rondat grababa con Elegy. Patrick se unió a las filas de la banda como segundo guitarrista, acompañando en esa tarea a Henk Van Der Laars; pero justo antes de comenzar la grabación, Henk abandonó la formación, quedándose así el francés como único guitarra. Tiempo atrás se dio la noticia de la contratación de Elegy por parte de una compañía española, Locomotive Music, lo cual creó en mi una mayor sensación de curiosidad por ver lo que sería capaz de hacer la banda.
"Principles Of Pain" está referido a los dolores del corazón que ocasiona una relación de amor entre el hombre y la mujer, de hecho la marioneta que aparece en la portada representa una relación de amor, la cual está rodeada de unas tijeras que son los elementos externos que se deben soportar en esa relación. Tras varias escuchas no me queda ninguna duda que este disco es uno de los más importantes de la carrera de Elegy, debido a varios factores, como el comienzo de etapa con una nueva compañía o la consolidación de la actual formación, algo muy importante para un grupo musical, sobre todo teniendo en cuenta que todos los miembros han colaborado en la composición para dar forma a este disco.

"Under My Skin" abre el disco con mucha fuerza seguido de "The Inner Room", la cual no se queda atrás. Se nota que Ian Parry le ha echado muchas ganas a la hora de cantar, algo que ha influido notablemente en la calidad de los temas. "Walking Nightmare" es una de mis favoritas, con unos toques progresivos muy cañeros, que cuenta con un solo de guitarra muy bueno en la parte central del tema.
Otro tema que quizás más me llame la atención es el que le da nombre al disco, con un riff muy duro que está muy bien compenetrado con el bajo; sin embargo, la canción que más me gusta y que más he escuchado es "A Childs Breath" , una tema muy intenso con la mejor interpretación que Parry ofrece en el disco. La canción que cierra el álbum es un bonus en acústico de "Silence In The Wind", también incluido en "Principles Of Pain", y que me gusta mucho más que la versión original.

Nada más que decir, Elegy han demostrado que son una banda a la que le sobra creatividad, logrando combinar estilos como el heavy metal o el power metal, con el metal progresivo, pero ante todo haciendo buena música, no como ciertas bandas que te venden esa misma etiqueta dando lugar a posteriores decepciones... Te recomendaría que los tuvieses muy en cuenta a la hora de elegir un disco, y que sobre todo, no los juzgues a la primera escucha...
JOAQUÍN REOLID'02

 

ZERAPHINE "KALTE SOMNE"
Fecha salida: 13/5/02
Drakkar Records


Nuevo disco de esta joven banda alemana de gótico que arrastra tras de sí la experiencia de varios años de sus fundadores (el vocalista Sven Friedrich y el guitarrista Selbig Normando), miembros que en la actualidad lideran la formación.
Considero que nos encontramos ante un nuevo disco de gótico del catalogado por su creador H.I.M. como "love metal", aunque Zeraphine piensen que no es factible su clasificación dentro de ningún subgénero musical. El caso es que este tipo de música relajada, aunque densa, creo que hace furor entre nuestra juventud, porque parece compartir sus penas y depresiones, tocando también el corazón, por lo que aunque nos encontremos ante guitarras eléctricas gritando estridentes gracias a su máxima distorsión, es acogida por gran parte del público con los brazos abiertos, público que muchas veces es profano en metal.

En esta ocasión no podré juzgar ni relatar la impresión que me han despertado las letras de este trabajo, pues con gran valor, en mi opinión, han editado un disco con vistas y proyección internacional en el que las letras están escritas en el idioma natal de sus autores, y como ya he indicado, son alemanes. Esto no tiene porqué ser necesariamente una carga para conseguir la fama, mirad a Lacrimosa, pero sí se convierte en una dificultad para los seguidores que pretendan embriagarse con sus penas y que no puedan hacerlo por la dificultad del idioma, aunque considero que para un poeta siempre resultará más sencillo expresarse en su propio idioma, podrá cargar de matices más precisos sus versos, conseguirá juegos de palabras más ricos, conoce mejor la belleza literaria de ese lenguaje, encontrará metáforas más ajustadas...

Dejando este asunto a parte entraré a analizar la impresión que me ha causado musicalmente este trabajo. Para mi gusto a estos chavales les atraen demasiado los sintetizadores y la música electrónica, que considero que en ciertas ocasiones puede estar bien y ser apropiada, pero, quizá es que sea muy clásico y no estoy con los tiempos, en esta ocasión se han pasado, me remito para decir esto a temas como "Kannst du verzeihen", tema en el que acompaña una voz femenina a la principal dando un resplandor especial y meloso.
Canciones como "Flieh mit mir" recuerdan enormemente a la forma actual de hacer música de Theatre of Tragedy, pero no cuentan con vocalista femenina. La voz de Sven se parece en ocasiones a la Fernando Ribeiro de Moonspell ("Deine welt" es un ejemplo )por lo grave y, ¿como decirlo?, tupida, y en otras ocasiones a Nick Holmes del "Host" (Paradise Lost), es decir, mucho más suave y acariciadora.
En cortes como "Unter eis" una base rítmica de sintetizador acompaña durante toda la canción, y en otros como "Siehst du mich" no está tan presente, pero como ya he indicado, considero que abusan un poco del renombrado sintetizador (para que te hagas una idea de mis criterios o medidas, creo que el "Host" de Paradise Lost se pasa con los sintetizadores, cosa que no ocurre en el
"One second" o en el "Believe in nothing"). Por lo demás, gótico de calidad en el que se combinan canciones muy lentas como "Sterne sehen" con otras más potentes como "Lass mich gehen", en el que en muchas ocasiones acompañan a un denso ritmo de acordes lentos unas notas pausadas de guitarra también distorsionada, fragmentos que agradezco, al igual que agradezco otros detalles como el piano en "Ohne dich".
En general es música parsimoniosa que puede ser que desespere a los amantes del doble bombo a toda caña y la velocidad vertiginosa entre las cuerdas. Considero que es un trabajo conseguido, interesante y bonito, no apto para los más clásicos que no comprenden las nuevas tecnologías y no soportan los sintetizadores.
Antonio Milla Martínez (QTPB)

 

SENTENCED "THE COLD WHITE LIGHT"
Fecha salida 13/5/02

Para quien no conozca a esta banda finlandesa, nos encontramos ante una de esas numerosas formaciones que comenzaron con discos de un sonido que catalogaría como death metal tradicional (en los discos Shadows Of The Past o North From Here) y que con el tiempo fueron perdiendo esa fiereza, que más que nada confiere la voz gutural,
.pasando por diversas etapas en las que cabe detenerse ante alguno de sus trabajos y emitir unas palabras de elogio
Para que nos hagamos una idea de los primeros Sentenced, ¿quién no ha oído el "The Trooped" de los Maiden tocado a lo bestia?, pues esos son Sentenced, dando muchísima caña y ofreciendo un toque personal a esta famosísima canción. Estos escandalosos chavales titularon un disco suyo Amok, un álbum lleno de fuerza y de riffs cojonudos, un trabajo destacable.
Ya el siguiente disco, Down, supuso una transición al sonido presente, aunque esperan al siguiente trabajo, Frozen, para eliminar de una vez por todas esa voz death que embellecía sus canciones y que les ofrecía un sonido muy peculiar, y es que Ville Laihiala releva a Taneli Jarva como cantante. Y en esta nueva etapa considero que consolidan su estilo y sonido con el ya citado y destacable Frozen (un sonido parecido a Moonspell de la época del "Sin"), un elegante álbum en el que a mitad se hace un silencio para poder apreciar con mayor detalle el eructo que nos ofrecen.

Así hasta ahora. Crimson pasó sin hacer mucho ruido, como creo que pasará con el álbum que tenemos entre manos, y como siempre digo en estas ocasiones, espero equivocarme. The Cold White Light parece una continuación de sus dos anteriores trabajos, se limitan a realizar el mismo tipo de canciones, con la misma estructura, la misma melodía, etc, y eso sí, consolidando el sonido Sentenced porque ya con una trilogía parece que dejan claro a qué quieren sonar.
Puede ser que yo también me repita, pero como decía en otro comentario a otro grupo en esta misma página, si te gustaron los anteriores trabajos de esta banda, y quieres escuchar algo muy similar, píllatelo. El motivo a lo que se debe esta reiteración sónica no es algo que vaya a juzgar, pues no tiene porque ser necesariamente falta de originalidad, he encontrado detalles destacables que comentaré más adelante, sino que simplemente puede deberse a que les gusta lo que hacen y no quieren cambiar porque han encontrado el sonido Sentenced y se están encargando de reafirmarlo.
La estructura de las canciones, por norma, suele ser una intro, las cuales se les dan muy bien y en ocasiones son incluso muy bonitas, destacaría la de "Guilt And Regret" con piano, que se encargan de empalmar a las primeras estrofas de la canción para pasar a un estribillo en el que las guitarras eléctricas muestran toda su potencia. Los versos continúan repitiendo la estructura descrita, y entonces, en la parte central, el correspondiente solo de guitarra, junto a algún detalle como el solo de bajo de "The Luxury Of A Grave" o la guitarra acústica de "Guilt And Regret", para terminar la canción como empezó.
Destacaría la guitarra menos distorsionada que usan en canciones como "Cross My Heart And Hope To Die", la cual acompaña durante todo el tema dando un toque elegante a mi gusto, es como una puntilla de melodía que se encargan de poner a la densidad de sonido que crean las guitarras distorsionadas de Sentenced. Insistiendo en los detalles, los acordes de guitarra acústica en "You Are The One" dan también una belleza añadida a la fuerza de este tema, que más tarde pasará a un riff bastante duro que acompaña al solo, considero que es uno de los temas más destacables que podemos encontrar en "The Cold White Light". Dejando las acústicas, enfatizaría en "The Luxury Of A Grave", contiene riffs potentes y precisos, los puentes entre las distintas partes son de lo que más me ha gustado.
Como canción lenta, el triste comienzo de "Aika Multaa Muistot (Everything Is Nothing)", con su respectiva guitarra acústica y canto lloroso, todo ello ambientado orquestalmente (aunque creo que son sintetizadores) y acompañado en última instancia por un piano, para llegar a un grito y un riff contundente, que a pesar de continuar con un ritmo lento y su respectivo solo también lento, no tienen nada que ver con el comienzo de la canción.
El disco finaliza con los mismos ruidos de animales (supongo que son ruidos de animales) con los que empezó, pero aumentando de volumen para acabar en un brusco corte.

Para mi gusto, es un disco logrado, tanto en producción como en composición, y no merece la pena decirlo, en ejecución (no podía acabar sin decir el gracioso nombre de uno de los guitarristas, Miika Tenkula. Quizá los finlandeses no aprecien el chiste, pero mis amigos y yo nos echamos unas risas cuando leímos el nombre de este señor). La pega, que lo considero igual que sus anteriores trabajos, demasiado repetitivo para mi gusto. Nunca les pediría que volviesen a hacer otro Amok, por mucho que me guste, porque sería dar un paso atrás y si ellos se encuentran bien con lo que hacen ahora porque por fin han encontrado su sonido tampoco les pediría que evolucionasen. Lo único que el mercado musical avanza muy rápido y el que no se renueva acaba en el olvido, si han encontrado unos seguidores fieles que les apoyen siempre, vaya suerte. Yo, si continúan igual, quizá busque otro tipo de grupos, porque con tres discos iguales creo que ya tengo bastante.
Antonio Milla Martínez (QTPB)

 

ENTWINE "TIME OF DESPAIR"
Fecha salida 8/4/02
Spinefarm

Las referencias que tenía sobre este grupo (Entwine, no se debe confundir con Entwined como hice yo, otro grupo gótico pero algo más metálico y con guitarras más contundentes) simplemente eran los comentarios sobre el disco anterior, Gone, que leí en un catálogo de una tienda de música,
comentario para mi gusto acertado porque consiguió su objetivo ya que definía bastante bien con cuatro palabras el estilo musical de este grupo, y a partir de entonces se despertó una pequeña curiosidad por descubrir si era cierto lo que me pretendían vender
.
De ese disco sólo he escuchado dos canciones que he hallado perdidas en recopilatorios de su casa discográfica y en Internet, canciones que fueron de mi agrado. De la existencia de Time Of Despair tuve constancia en otro catálogo en el que aparece como un álbum recomendado y en que consideran que suena parecido a H.I.M o To/Die/For. Pues no les voy a hacer la contra, pero matizaría que ese parecido únicamente lo he encontrado en alguna canción y en algún detalle muy concreto como en el gallo o la forma de cantar en "Nothing left to say", canción que sí recuerda enormemente a H.I.M, o detalles en "Nothing" recuerdan a To/Die/For. Considero que podemos encontrar reminiscencias en múltiples cortes de múltiples bandas góticas así que voy a establecer los parecidos con los que a mi juicio te podrás topar a lo largo de la escucha del disco para ilustrar lo máximo posible la imagen musical que he recibido al escucharlo.

Si tuviese que hacer una comparativa para orientar al que no tenga ni idea del sonido de estos finlandeses diría que, en general, suenan a los Katatonia de ahora, no a los tormentosos Katatonia de "For funerals to come", pues las canciones son lentas y tienen una estructura muy similar a las de Katatonia aunque Entwine usa más sintetizadores que la ya citada banda. El empleo de sintetizadores no te debe asustar si no quieres encontrarte con los nuevos Theatre of Tragedy o el "Host" de Paradise Lost, para esta banda es un uso y no un abuso. Este grupo es de muy agradable escucha debido a la voz melancólica tendente al grito desesperado de Mika Tauriainen, en el corte "Time of Despair" podrás ver claramente lo que pretendo decir, y aunque considero las letras algo destacable, no alcanzan la trascendencia a la que pretenden llegar otros grupos como Anatema sino que corretean por el tortuoso tema del amor, unas veces como poesías románticas en las que la otra persona aparece como algo indispensable en la vida, otras como un vertiginoso trance en nuestras vidas que muchas veces nos vemos obligados a surcar (en este punto los compararía con Lacrimosa). "Safe in a dream" es un precioso
canto de amor, que destaco por su belleza, en el que los instrumentos de cuerda acaban otorgando un toque preciosista y al igual que "Until The End", canción en la que una voz femenina dialoga con la voz principal para acabar también en una marcha conjunta de instrumentos de cuerda con guitarras eléctricas y piano, todo ello muy gótico, no deja de recordarme a melodías lentas de Within Temptation (las voces guturales no aparecen por ningún sitio), chulísimo, y los sintetizadores muy acertados para mi gusto.
Los instrumentos de cuerda y las voces femeninas aparecen en otras canciones, en "Falling Apart" por ejemplo. Otras evocaciones que traen numerosos cortes, uno es el ya citado "Until The End", son al "One Second" de Paradise Lost, por los solos lentos de guitarra acompañados de una base rítmica también de guitarra muy lenta, en ocasiones de sintetizadores.
Tratar de aclarar como punto final que no es un disco extremadamente lento a lo "Opeth" como quizá pueda desprenderse de lo dicho hasta ahora, sino que no es extremadamente rápido ni plagado de riffs aplastantes, aunque en cortes como "Tears are Falling" podamos encontrar riffs más importantes.
En definitiva, parece que recogen de aquí y allá de los estilos de diferentes grupos góticos, y con una gran calidad y brillante producción, han concebido un fantástico álbum. Sí, numerosos padres han alimentado su estilo, pero precisamente ahí se encuentra la riqueza de un álbum sencillo que no por eso deja sin personalidad a Entwine, considero que pueden presumir de un sonido particular aunque recuerden a muchas otras formaciones en numerosos detalles. No conocía a este conjunto, pero precisamente es lo que me gusta, que vayan surgiendo grupos dignos de prestigio internacional capaces de hacer sombra a los grandes de cada género musical para conseguir que incluso esos grandes se superen y no se queden estancados en sus antiguos éxitos, así podremos encontrar en el metal mucha más calidad musical, si cabe.

La imagen musical final que ha dejado en mí es la de un disco tranquilo, envolvente, oscuro, aunque no llega a ser atormentado, y aunque pueda ser tachado de pertenecer a lo ahora denominado "love metal", sembrado por H.I.M., considero que más bien encuadraría en el gótico triste que muchas veces nos sirve para reflexionar sobre temas de nuestra vida que olvidamos por el ajetreo de cada día y que de vez en cuando apetece recordar porque te hacen sentir más humano. Un disco que te despertará los sentimientos, recomendado para los amantes del gótico y para los románticos. Espero que te guste, a mi me ha encantado.
Antonio Milla Martínez

 

RAGE "UNITY"
Steamhammer/Spv

Leyendo comentarios sobre los grandes festivales de metal en nuestro país, y más concretamente, tras asombrarme de las primeras bandas confirmadas para el Machina este año, ojeé opiniones de gente que se encontraban en la misma página web y, entre estupefacto e incrédulo, observaba que un número considerable de individuos subestima la presencia de Rage en dicho evento, incluso comentan que como no cambien las cosas no encuentran ningún atractivo en el cartel.
¿Es que no han escuchado a los grupos que van a tocar?
No voy a entrar a valorar al resto de bandas, pues no es el caso, pero, sinceramente, me ofende que consideren que Rage no tiene el suficiente nivel para ellos.
Aunque no creo que tenga autoridad para decidir sobre los gustos de nadie la explicación parece clara, muchos de los que desprecian a Rage es porque nunca los han escuchado y no saben de lo que hablan, o no saben apreciar la música plagada de calidad, o simplemente que este rollo del heavy no va con ellos, porque si se quedan tan anchos cuando sueltan estupideces semejante sobre este grupo que considero de culto si me veo en la necesidad de decirles claramente que revisen sus gustos, o mejor, que se hagan mirar los oídos vaya y no les funcionen bien.
Ahora al tema, este disco es acojonante -comienzo elogiando y terminaré del mismo modo porque no puede ser de otra forma-, es de esas cosas sin las que vivías creyendo tener todo lo que necesitabas pero cuando llega a tus manos, o a tus oídos, no permitirás que nadie te separe de él. Desde que conocí a Rage ha sido uno de los grupos que más me ha gustado y cada nuevo disco ha sido una pieza clave en mi colección de música. Cuando eran tres y uno de ellos, el ahora guitarrista de Grave Digger, llamado Mani Schmidt se encargaba de guitarrear de una forma muy trashera, la caña del grupo era impresionante y ya demostraban conocer los instrumentos que tenían entre las manos.

Fue con "Trapped!" y "The Missing Link" cuando comenzaron a escalar puestos de popularidad convirtiéndose estos discos en clásicos de la banda, ya se dilucidaba que todo no quedaría ahí y anticipaban en algunos temas que sus pasos más próximos iban a ser de la mano de una orquesta clásica. Evidentemente, y tras la sustitución de Manni por Spiros (hermano del batería Chris Efthimiadis) y por Sven Fischer, ambos a la guitarra, Rage emprendería una nueva etapa de auténtico heavy de la mejor calidad compositiva, y aunque ha habido rumores que mancharon a unos y otros componentes de la banda, Peavy (cantante, líder de la formación y el único componente que aún permanece en pie hoy en día) se encargó del control de la nave adaptando perfectamente su música a los instrumentos de la Symphonic Orchestra Prague en "Lingua Mortis". Una época que creo que siempre añoraremos y en la que Rage tocaron las estrellas de nuevo. Los discos de por aquel entonces, mediados de los noventa, son imprescindibles ("Black in Mind" y "End of all days"). Con la colaboración de Lingua Mortis Orchestra y con la ayuda de Christian Wolf (productor por aquel entonces, que fue también colaborador para arreglos orquestales en "Endorama", un fantástico trabajo de Kreator del que han renegado por no ser fiel a su estilo) nació "XIII", sin duda una obra maestra, y "Ghost", para mí algo más flojillo porque no alcanzaba las cotas del anterior trabajo pero aún así algo magistral.

En ese momento sucede algo extraño, como autores de "Ghost" aparecen los anteriormente nombrados pero no son los mismos hombres que podemos ver en las fotografías que aparecían en la carátula, porque junto al perenne Peavy Wagner, encontramos a Victor Smolsky y a Mike Terrana, los cuales realizaron la gira ese año. ¡Joder!, Rage había cambiado y los nuevos componentes provocaban la impaciente espera de un nuevo trabajo, pues aunque Peavy siempre había sido el principal compositor, si Smolsky metía mano en este tema y Terrana mostraba su potencial Rage pasarían obligatoriamente a un nivel mayor (sin menospreciar, más bien loando a los anteriores miembros que han sido los que han hecho que Rage sea lo que es y que sean uno de "mis" grupos). En "Welcome to the other side" Peavy le permitió componer a Smolsky, un nuevo sonido surcaba las cuerdas, un sonido inconfundible. Así "Welcome to the other side" fue parido por unos padres que paralelamente se encontraban involucrados en otros proyectos, por ejemplo Victor grababa y componía en su mayor parte "Signs" para Mind Odyssey, sacando posteriormente y con ayuda de sus dos compañeros de Rage un trabajo con "The Whiterussian Symphonic Orchestra", orquesta de su país natal, llamado "The Heretic". Surgía un nuevo estilo Rage en el que las formas de Peavy permanecen, y si desaparecieran acabaría Rage con ellas, y en el que se introdujeron dos monstruos, uno puede que sea de los mejores baterías del planeta, y el otro de los más originales guitarristas que he oído buscando conseguir todos los sonidos posibles de su instrumento, y, aunque parezca comparar a otro nivel, no creo exagerado decir que me recuerda en muchas ocasiones al rey del mástil, al
inconfundible Vai.
Tras esta breve y escueta, aunque pueda parecer extensa, reseña histórica de la banda, que me he visto obligado moralmente a realizar para que mucha gente que parece desconocer la trayectoria de esta formación se dé por enterada, hablaré de lo que me ha gustado del disco, aunque acabaría antes si dijera lo que no me ha gustado: nada. En este "Unity" nos encontramos también ante la hiperactividad de la formación, pero ahora le toca a Terrana sacar disco con Artension y con Axell Rudi Pell en fechas próximas a la grabación del nuevo trabajo de Rage.
Lo primero sería destacar la batería de Terrana, parece haber encontrado la producción que necesitaba, es contundente y rabiosa, creo que inmejorable, aunque con esto no quiero decir que si quisiera esta máquina de golpear no se podría haber lucido aún más con sus solos, en el Machina 2001 dejó boquiabierto al personal. La mayoría de la composición ha estado en manos de Smolsky, por lo que ya se podía predecir Rage está evolucionando hacia un estilo más progresivo, pero la veteranía y el clasicismo de Rage siempre permanece ante la atenta voz de Peavy. El grito Peavy, sello de la casa, no ha desaparecido, incluso es más gutural que en otras ocasiones, en "All I Want" asusta al más valiente. Podemos encontrar en la mayoría de las canciones estribillos muy a lo Rage del "XIII" y partes acompañadas de orquesta como en "Shadows" o "You want it you'll get it", pero lo que no falta son los solos Smolsky, no te pierdas el de "Down" o el de "Dies Irae", canción en la que se introducen coros a lo Therion. La caña bruta considero que se la da Terrana, ¡vaya batería!, y esto lo digo porque además la canción que ha compuesto es de las más contundentes ("Living my dream") dejando claro que se puede ser un virtuoso del jazz, como es su caso, y darle al doble bombo como nadie en "World of pain".

No se qué más comentar, son tres virtuosos, explayándose, por lo que aunque pueda destacar algunas partes me quedo con todo: los fraseos de Smolsky a lo largo del disco, al igual que esos riffs y solos tan progresivos; la fuerza bruta de Terrana, su velocidad y destreza así como los detalles que podemos apreciar en cortes como en "Down" justo antes del solo; la veteranía de Peavy que queda patente a lo largo del disco y que le da el inconfundible cuño del sonido Rage. Como punto final, la canción instrumental que da nombre al disco, que he evitado nombrar hasta ahora, es la guinda del pastel. Mientras la escuchaba creía estar ante un proyecto de estos que suelen sacar varios virtuosos reunidos, y otras veces ante una canción de un grupo de progresivo, y por qué no decirlo, parecía estar ante Mind Odyssey. Aparecen en esta onda teclados junto a guitarras que parecen volverse locas además de múltiples efectos. Smolsky nos ofrece solos acústicos para pasar a riffs contundentes entre los cuales arranca un Terrana embrutecido que una vez más nos hace babear, ¡impresionante!.

Nada más por hoy, por no hacer más extenso el comentario, simplemente que si te gusta la música cargada de virtuosismo, de calidad y de fuerza, inevitablemente te gusta Rage. Un disco nuevo para mi colección que no sabré si decir si es el mejor de Rage cuando me formulen tal pregunta, porque cada obra de esta legendaria formación es una joya y al igual que he lisonjeado ésta, porque se lo merece, haría lo mismo con cualquier otra. Rage evolucionan claramente, debido a las tendencias de los componentes, hacia el progresivo, pero continúan haciendo power, dejemos que nos continúen sorprendiendo porque al igual que me ocurre con Dream Theater cada nuevo trabajo resulta ser una nueva aventura a la que no estoy dispuesto a renunciar fácilmente. Si has escuchado a Rage sabrás de lo que estoy hablando y si todavía no los has escuchado estás tardando en hacerte con una copia del cd - y que conste que no llevo comisión con la venta de discos y que nadie me paga por decir lo que digo-, no creo que te defraude, sino que se convertirá en algo imprescindible. ¡Larga vida al metal! y con esto quiero decir ¡Larga vida a Rage!
Antonio Milla Martínez

 

SUSPERIA. "VINDICATION".


Podríamos decir que mi descubrimiento de Susperia fue un descubrimiento en estado puro. El encuentro ideal. Sin saber nada de ellos, sin haber escuchado ningun trabajo anterior. Sin tener ni idea de a lo que sonaban escuche su último trabajo, que hace el segundo en su corta trayectoria como Susperia. Y fue como si una apisonadora me pasara por encima. Millones de sensaciones te vienen a la cabeza escuchando Vindication, un montón de referencias, de sonidos cercanos a mil estílos musicales.
Desde el black nórdico más cañero hasta un sonido apaciguante y envolvente cercano al gótico, pasando por riffs poderosos y cadentes al estílo trash. Y de las voces, ni comparación con otras bandas. Mucha variedad de registros, desde los gritos guturales que abren el disco con Cage of Remembrance hasta la melodía y parsimonia inicial de Anguished scream (for vengeance) o la rabia expresada en The Bitter Man. Lo primero que me llamó la atención fue la contundencia de la bateria. Después descubrí que detrás se escondía un nombre bastante importante en la escena metalera europea en lo que a death y black se refiere: Tjodalv, ex batería de Dimmu Borgir y Old Man´s Child. Un doble bombo excéntrico y unos cambios de ritmo impresionantes (escuchad Bleed yourself, por ejemplo). En fragmentos de canciones como Anguished scream (for vengueance) parece como si Tjodalv tuviera un martillo automático en sus pies y veinte brazos golpeando la batería a la vez. Sencillamente sobrecogedor. Las guitarras también adquieren su protagonismo en Vindication. Los riffs traseros se combinan con acordes mucho más atmosféricos y lentos y con vertiginosos o melódicos punteos en determinados momentos. Cyrus (cofundador junto a Tjoldav de Susperia y ex miembro de Satyricon y Old Man´s Child) y Elvorn ( que llegó al grupo junto al bajista Memnock a través del cantante Athera) demuestran que, pese a su juventud, saben enriquecer las canciones cuando hay que enriquecerlas y ser secundarios cuando la voz o los instrumentos de la base rítmica se asoman a un primer plano.

Encabezando este proyecto que ya no es tal, sino que se presenta ya como una realidad en el panorama musical se encuentra la voz de Athera. Este vocalista que también toca la batería llegó al grupo sin un bagaje demasiado conocido. Estuvo deambulando por diversas bandas underground del black metal noruego junto al bajista Memnock y al guitarrista Elvorn, que lo acompañaron en su incorporación a Susperia. La tarjeta de presentación de Athera es su variabilidad vocal: a la base de su voz, guturalmente blak/death se le puede sumar la voz limpia de la que hace uso en muchas ocasiones y que aporta una riqueza y variabilidad a la composición melódica de los temas de sus álbumes. El ejemplo más claro lo podemos encontrar en Petrified, posiblemente uno de los mejores temas del album, donde Athera establece una verdadera combinación paralela de voces dentro de cada estrofa y en el propio estribillo. Este tema también destaca por los riffs traseros y el potente doble bombo de Tjoldav. Al mismo tiempo los acordes lentos, medios tiempos casi, que acompañan a la parte central de la canción, muy domo, y los punteos entre medias de los riffs, muy a lo Iron Maiden pero con un ligero toque progresivo. En resumen, un laberinto perfecto de mezclas estilísticas que nos invita a desencorsetarnos y disfrutar de la profundidad y la rabia de los noruegos. Susperia, de esta forma, se sitúan en el panorama del metal del nuevo siglo como referencia importante por varios motivos. Porque sirven de conexión entre diversos estílos dentro del metal que acercan sonidos tan dispares como el trash, el black, el death, el gótico o muchas otras ramas que no deben encorsetarse y deben mantener sus fronteras permeables. Son en enclave situado en el epicentro de todos estos sonidos, un punto de localización interesante. Además, porque todos los miembros de Susperia son gente joven con ganas de hacer cosas nuevas e importantes, pero sin perder de vista las raíces comunes históricas del metal. Frente a la tendencia peligrosamente abundante de una masa inmunda de bandas que están abanderando el new metal; bandas que posiblemente no pasarán a la historia, o lo harán sin pena ni gloria porque no aportan nada nuevo. Frente a todas estas bandas Susperia se presenta como un firme candidato a ser una de las grandes bandas del siglo XXI.

Pero vamos a adentrarnos detenidamente en el album tema a tema, siempre dejando claro que esta crítica no es más que un compendio de sensaciones subjetivas provocadas por la escucha del disco. Quiere esto decir que a muchos les parecerá incongruente lo aquí escrito, o no compartirán las mismas sensaciones. Pero la música no deja de ser un medio de comunicación muy abstracto y personal que a cada cual le inspira una cosa distinta. La canción que abre Vindication es Cage of Remembrance, que en sus inicios recuerda mucho a los Testament de The Gathering o de Low, para pasar en seguda a un sonido más death/black pero con voz menos gutural. Tjoldav ya se emplea a fondo desde la primera canción, y Athera se acerca a la pluralidad vocálica de Phil Anselmo y otras grandes voces del metal de este estílo combinando fuerza con melodía más limpia. Tema pegadizo y con ritmo muy marcado y variable que funciona bastante bien como apertura del disco. Susperia proponen, desde el principio, la fuerza como "reivindicación" de Vindication. El segundo tema es The Bitter Man, que empieza lento, con una intro casi acústica y va introduciendo poco a poco instrumentos y caña. La batería pasa de un medio tiempo a una cadencia más rápida pero siendo un tema lento, más que el primero, pero muy marcado por los riffs y los acordes de las guitarras. La voz es muy gótica en algunos tramos para forzarse más en otros. Los solos de guitarra son escasos pero bastante originales, podemos decir que forma parte de la ambientación del tema más que adquirir un protagonismo mayor en la canción. Anguished scream (for vengeance) es un tema de desarraigo amoroso. La canción comienza con una exclamación que así lo indica: "Bitch!" (Puta). Los punteos entre los riffs trasheros adquieren mayor importancia y en la canción se suceden fragmentos de verdadero desenfreno black-metalero. Como contraste la voz limpia de Aterra. Uno de los mejores temas del album. El siguiente sería Petrified, quizás el tema más trash del álbum y a mi entender uno de los mejores. También comienza con una sección acústica que rápidamente da paso a los riffs que protagonizan, junto a la voz desgarradora en unos casos y limpia en otros de Athera, todo el tema. La estructura de la canción es bastante simple pero contundente: alterna fases rápidas con otras algo más rápidas aún. Tema trepidante muy pegadizo. Llegamos al ecuador de Vindication con The Bounty Hunter. El inicio recuerda a los últimos Dark Tranquillity, voces sintetizadas, gritos desgarradores y ritmos cansinos en el buen sentido de la palabra. Hacia la mitad del tema Tjoldav da rienda suelta a la potencia de su doble bombo y la canción adquiere un tono más trasero, con riffs más contundentes. El sexto tema del disco es Completion, un tema que suena más a death o black que a trash, a diferencia que los anteriores. Con gran protagonismo de la sección musical y constantes cambios de ritmo. Bastante original, donde las guitarras desconciertan gratamente con punteos acompañando a la música, sin destacar, enriqueciendo de matices el gran tronco que conforman los temas de Susperia, donde el único instrumento que destaca en algunas ocasiones es la excepcional batería de Tjoldav.
Y entramos en la recta final del álbum. El séptimo tema es Warmaster. Con un inicio desconcertante en el que la música se escucha lejana y como encerrada en una celda de hormigón, las notas consiguen escapar y expresarse en toda su potencia. Tema lento y uno en los que Athera se esfuerza más guturalmente. Los cambios de ritmo también protagonizan la canción. Dead Man´s World recuerda en sus inicios a un típico tema de Power Metal, muy a lo Primal Fear, con sonidos distorsionados digitalmente. Pero rápidamente se convierte en un potente tema de trash metal, con una voz entre el trash y el death-black. El ritmo decrece y el tema se hace más denso y lento para acelerarse de nuevo en su recta final.
Llegamos al penúltimo tema de Vindication. Parece que con Cast life into fire Susperia quiere dejar claro que dos de sus máximas influencias son el death y el black metal. Voces guturales, riffs muy heavys a tonos bajos, ritmos rápidos y fuerza desgarradora, con el doble bombo echando humo y las guitarras marcando riffs vertiginosos. Un buen tema para los seguidores del death melódico y el black nórdico. El tema que cierra el
álbum es Bleed Yourself, que resume a ciencia cierrta todo lo que es VINDICATION.
David Martínez

 

AXEL RUDI PELL: "SHADOW ZONE"
Fecha salida: 29 abril 2002
Steamhammer/Spv

Axel Rudi Pell vuelve a deleitarnos con un trabajo que sigue la línea clásica del heavy metal, con el marcado sello personal de este fabuloso guitarrista alemán.
Personalmente considero que desde su salida de la banda Steeler a finales de los 80, se distinguen básicamente tres periodos musicales en que se plasman tres estilos diferentes para Axel Rudi Pell,
periodos o etapas que también coinciden con importantes cambios en la formación.
En un primer momento, Axel Rudi Pell se sumerge en un primer disco Wild Obssesion inevitablemente impregnado de su "fase Steeler", más rockero si cabe decir, y mucho menos duro al siguiente Nasty Reputation que ya introduce sonidos de corte más experimental que se consolidan en Eternal Prisoner, para mí uno de los mejores trabajos de Axel Rudi Pell que además será la base estilística del músico hasta la edición en 1996 de Black Moon Piramid, donde los medios tiempos se acentúan en combinación con riffs mucho más rápidos e incluyendo trepidantes solos de guitarra que ya no encontramos en Oceans of Time (1998). Tal y como dice el propio Axel:"...ese año entró un nuevo cantante, Johnny, y eso afectó a mi forma de componer. Estoy acordándome del álbum Magic de 1997 en el que toco muchos solos de guitarra, solos interminables y muy rápidos; ahora soy mucho más melódico."
Y tanto que sí! los diez cortes que componen Shadow Zone, el último álbum de la banda no tienen nada que envidiar en cuanto a melodía y composición a los clásicos del Oceans of Time. Conservando plenamente el estilo instaurado por la banda en el 98, Shadow Zone es un disco que, pese a incluir temas definitivamente buenos, en mi opinión no aporta variación alguna respecto a los tres últimos álbums de Axel Rudi Pell, y, de hecho, si lo escucháis entero y después pincháis Oceans of Time, quizá os encontréis con lo que parece una continuidad quizá algo menos clásica de aquel álbum.
Axel nos lo confirma: "...Posiblemente Shadow Zone es un álbum muy similar a Oceans of Time porque ese es mi estilo, es el estilo que me gusta hacer y no quiero cambiarlo, así que no hay grandes variaciones. "
Pese a ello, no puedo al menos dejar de alabar este estupendo último trabajo de estudio, que yo defino como clásico, melódico, con temas más bien poco acelerados, y no demasiado sorprendente...¿los más originales?, para mí: "All the rest of my life", "Heartbreaker" y "live for the King"; para Axel: "...creo que destacaría "Live for the King", pienso que es muy buena canción...". Coincido con el maestro!

Eva María Fernández



TIAMAT: "JUDAS CHRIST"

La trayectoria de esta banda me recuerda a la de otros grupos que comienzan con discos brutales y desgarradores, pasan por una etapa de gótico altamente profundo y melancólico en la que se encuentran sus mejores obras, desde mi punto de vista, para desembocar en discos plagados de tristeza y sentimientos pero mucho más suaves y que en nada nos recuerdan a sus primeros trabajos, tal es el caso de Anathema o Paradise Lost por poner algún ejemplo.

Cuando escuché el comienzo de "Judas Crist" esgrimí media sonrisa y me alegré enormemente de habérmelo comprado, creía encontrarme ante otra obra maestra, otro "Wildhoney", aunque me equivocaba, Tiamat han evolucionado y parece que no repetirán sus primeros trabajos dejando la voz gutural aparcada en el recuerdo. Continué con mi audición y llegó "Vote for love", la tercera canción del disco, entonces presentí que finalmente Tiamat se había dejado arrastrar por la onda expansiva de la música más comercial dentro del ambiente oscuro encabezada por un androgino Him.

Pero de nuevo me equivocaba. Por fin decidí terminar el disco para emitir un juicio, y la conclusión a la que llegué es que Tiamat son los mismos de siempre, el toque oscuro no los abandona, pero no darán un paso atrás aunque en muchas canciones nos recuerden mejores tiempos. El disfrutar de este disco de forma lineal supone deleitarse con numerosas sensaciones, te permite creerte acunado como si te cantaran una nana en "So much for suicide", pasearte por las nubes en canciones como "Love is as good as soma" o sentir ganas de bailar en canciones pegadizas como "Spine". Un disco ideal para disfrutar en la soledad de tu hogar o abrazado a tu pareja pensando en vosotros mismos. Este trabajo parece un recopilatorio de la trayectoria de la banda, pero no una repetición, no más de lo mismo, las guitarras no son lo contundentes que fueron antaño, pero continúan siendo pesadas, aunque los estribillos son más pegadizos que nunca la banda ha decidido introducir la cálida voz femenina de Trille Palsgaard para acompañar en los coros al afligido lamento de Edlund. Está estructurado en varias fases, y al escucharlo me dio la impresión de que las distintas fases respondían a los diferntes estílos que pretenden combinar en el disco: "Spinae" parece una introducción sobre lo que se nos avecina;"Tropic of Venus" es la parte deprimente, soñadora y desengañada, la parte que rememora tiempos de gótico profundo; "Tropic of Capricorn" es la parte alegre e incluso más comercial y pegadiza; y "Casadores" es más roquera, por no decir popera, que recuerda vagamente a Dire Straits.

Si tienes la edición especial con los dos bonus tracks, puedes disfrutar de una quinta parte llamada "The Bonus Tapes" más psicodélica al estilo de "The deeper kind of slumber". Tiamat converge en diferentes formas de interpretar su música, siempre sin dejar los tintes poéticos que siempre acompañaron sus letras. Podemos encontrar títulos tan sugerentes como "Love is as good as soma" (que nos recuerda a "Un mundo feliz" y que junto a otras apariciones fugaces de nombres de drogas dejan ver la antigua afición de la banda por todo tipo de excesos) o "I am in love with myself", y letras muy poéticas, en ocasiones melancólicas, en ocasiones rabiosas, pero cuidadas y sobre todo profundas -son algo para destacar, aunque en los grupos de este estílo siempre resultan algo primordial y continuamente resaltan por su belleza-.

En definitiva, ya que esta banda sueca ha continuado evolucionando considero que el camino seguido es de los mejores que podrían haber escogido, pues por haber tenido un momento de esplendor no deben regodearse eternamente en él ya que caería su música en una repetición que podría llevar al aburrimiento, como ocurre con otros grupos que no señalaré. A parte de la originalidad compositiva que te permite vibrar con un gótico melancólico que parece haber dejado los anteriores tintes coléricos, las letras parecen seguir en la misma onda de trabajos anteriores e incluso parecen mejorar sin abandonar los tintes poéticos. Este disco en ocasiones consigue despertar en el oyente ese escalofrío de placer que sólo pocas cosas proporcionan, es un paso adelante de Tiamat, que miran por el retrovisor nostálgicamente, lo que les ayuda a continuar un camino ascendente y a sorprendernos con cada nuevo trabajo dejándonos impacientes con lo que se avecina que, ¿por qué no puede ser la indiscutible obra maestra de esta banda sueca?

Antonio Milla Martínez

 

PRIMAL FEAR : "BLACK SUN"

Cuando me compré "Jaws of Death" movido por las críticas favorables sobre el disco, por la popularidad que alcanzó el primer álbum de esta banda y que tuve el placer de escuchar con posterioridad, y por la relevancia que dentro del metal ya tenían varios miembros de la formación al pertenecer anteriormente a otros grupos como Gamma Ray o Sinner, lo cual otorga un haz de confianza ya que puedes suponer la calidad del trabajo con la que te vas a encontrar debido a la profesionalidad que han ido demostrando a lo largo de su carrera, obtuve una grata sorpresa,

era un disco plagado de guitarras muy potentes que desplegaban toda la fuerza que puede entregar el power metal; "Nuclear fire", el tercer disco de Primal Fear, parecía que incluso escalaba en potencia, que las guitarras aullaban con más energía, algo difícil de conseguir; y con el presente trabajo la impresión viene a ser la misma.

Nos encontramos ante el auténtico heavy alemán que en su época se encargaron de enaltecer los Judas, nos encontramos ante canciones que rebosan técnica y profesionalidad, pero es eso, nos encontramos ante otro disco de Primal Fear. Esto se puede interpretar de varias formas, pero explicaré el sentido de mis palabras y así nos evitaremos quebraderos de cabeza. Para los seguidores de Judas, Gamma Ray, e incluso para los seguidores de Primal Fear, que ya es un grupo consolidado dentro de la escena del metal europeo, por nombrar bandas significativas y legendarias, es una faena más para engrosar la larga lista de riffs demoledores que acompañan la trayectoria de estas tropas germanas, son nuevas canciones para disfrutar de auténtico metal y de una voz portentosa como es la de Ralf Scheepers, que luce y explota a lo largo de toda la grabación, es otro disco de indiscutible calidad que se hará imprescindible para los adeptos al género. Aunque tras tanto elogio debería destacar un pero, una objeción aunque no para todos los públicos, y es que el que ya ha escuchado a Primal Fear y no le ha apasionado, aunque con la experiencia se mejora y se consiguen trabajos más logrados, no creo que le interese mucho este disco, es decir, es un discazo de power que nos recuerda a Judas en sus épocas del "Painkiller" o del "Screaming for Vengeance" en numerosos cortes como "Black Light" y "Light years from home", lo cual puede hacer enloquecer aún a algún fanático de este estilo musical, pero si simplemente te gustó y no te excitó ya sabes lo que te vas a encontrar, un retornar a lo mismo y recrearse en ello, no se añade nada nuevo.

Creo que queda bastante claro que es heavy metal potente, pero del de siempre, riffs atronadores en el corte "Mind machine", canciones rápidas como "We go down" y "Controlled", lentas y más melódicas como "Magic eye" y "Silence", medios tiempos ("Revolution") e incluso se han atrevido a introducir voces femeninas en los coros de "Cold day in hell". En definitiva, es un disco portentoso y colosal a la vez que muy completo, y considero que imprescindible para amantes del género, un auténtico disco de power metal, pero prescindible y que pasará sin destacar por la historia del metal -espero equivocarme- al ser otro disco de más de lo mismo, que no aporta nada original ni novedoso.

Antonio Milla Martín