ENTREVISTA CON SAXON
Sala República.
Valencia, 26 de octubre de 2001.

Por: Eva María Fernández.

M.G.: En primer lugar, Biff , mis felicitaciones por los 25 años que cumples en el mundo de la música. Creo que es un reto difícil que Saxon ha superado. Me gustaría que nos hicieras un breve repaso de esa historia vuestra, de Saxon, a lo largo de este tiempo, y que nos contaras qué supone vuestro nuevo trabajo "Killing Ground " dentro de esa historia.
B. B. : Nuestra historia no difiere mucho de las de otras bandas que han logrado superar la barrera del tiempo manteniendo su esencia y adaptándose a su vez a las nuevas tendencias. En ese sentido, Saxon también ha tenido sus altibajos..eeh, en realidad no sé si ha habido momentos bajos para Saxon. Para nosotros, un mal momento sería aquel en que a los fans no les gustase particularmente alguno de nuestros álbumes, y no creo que esto nos haya sucedido...Desde luego, no es el caso de Killing Ground, a los fans les encanta y eso es lo que nosotros queremos.

M.G.: También está con nosotros Doug Scarrat.
B.B.: Sí, es el guitarrista , lleva menos tiempo con la banda. Es el bebé, je,je...
M.G. : Ya veo que eres el elemento más joven de Saxon, ¿podrías hablar de tu experiencia en el grupo?. Creo que además tenías otras ofertas, ¿porqué escogiste Saxon?
D.S.: Como tú dices, llevo siete años tocando con Saxon. Es una banda a la que había admirado siempre así que no lo pensé dos veces; ellos buscaban un guitarrista y yo buscaba un trabajo, je, je,...así que toqué junto a ellos algunas semanas, fue duro pero nos compenetrabamos bien...Los ritmos del bajo, la batería, eran estupendos para mí, para mi forma de tocar. No me ocurría con otras bandas.

M.G.: ¿Qué creéis que ha aportado Saxon a nivel musical en estos 25 años de historia? ¿Cuál ha sido vuestra temática?
B.B.: Eeh..nunca hemos hablado de un solo tema, decimos muchas cosas en nuestras canciones. Generalmente hablamos de la vida en sí, de relaciones personales y sobre todo de historia. No transmitimos un mensaje especial, sino tan solo amor e historia, algo que entretiene a la gente y que la gente puede entender.
D.S.: No pretendemos cambiar el mundo.
B.B.: En realidad es muy difícil hablar de lo que uno pretende decir en sus canciones, sobre todo cuando has escrito tantas, je, je...Pero, por ejemplo, en el nuevo álbum sí hay una temática clara, sobre la familia, el reencuentro, la importancia del hogar y de las raíces. Creo que somos muy románticos y eso se plasma en nuestra música. Nosotros mismos, como banda somos una gran familia, no nos gusta estar demasiado tiempo lejos de los nuestros; ya no tenemos 16 años, aquellos eran tiempos locos y nosotros también estábamos locos, pero eso quedó atrás.
M.G.:Y en todo este tiempo, ¿ha habido algún momento en que os hayáis planteado de forma seria lo que hubiese ocurrido si por alguna razón no hubieséis escogido dedicaros a la música? ¿o incluso si en algún momento pensastéis en abandonar la trayectoria de Saxon?
B.B.: Nunca se me pasó por la cabeza dedicarme a otra cosa que no fuera la música, y mucho menos abandonar, en Saxon nunca ha habido grandes crisis ni grandes motivos para ello.
D.S.: En mi caso pienso que he tenido mucha suerte. Yo veía por televisión a gente que admiraba porque hacían lo que
yo quería hacer: tocar la guitarra. Y desde que comencé a tocar supe con plena certeza que tendría éxito, porque aposté por hacer lo que me gusta hacer. Era como una visión de futuro, algo inexpliable pero que está ahí, como un destino marcado. Ahora veo chavales que quieren aprender a tocar la guitarra, algunos de ellos se esfuerzan mucho y me planteo hasta qué punto yo tuve suerte, o si la suerte es algo que se consigue mediante el esfuerzo.
B.B.: En mi caso fue algo extraño porque yo empecé tocando la guitarra, no cantando. Mi madre era músico y mi abuelo era cantante, así que la profesión musical es algo familiar para mí.
D.S.: De todos modos, haber escogido la música no nos hace especiales; es una elección como cualquier otra, somos tan humanos como cualquier otra persona con una profesión diferente. Es cuestión de decidir lo que uno quiere hacer, nada más.
© METAL GODS. Eva María Fernández. 2001