...Y VALENCIA SE DERRITIÓ
Valencia, 29 de enero de 2002.
Sala República.
Por: Rosario López "Elsareth".
Martes, 29 de enero. Nueve en punto de la noche. La gran familia del Heavy Metal valenciano entra poco a poco en la sala Repvblicca dejando atrás un ambiente neblinoso y húmedo que acompaña perfectamente a la ocasión. Apenas han pasado un par de minutos cuando las luces de la sala se apagan y se abre el telón que oculta el escenario. Comienza el concierto de Iced Earth.
La primera parte del concierto estuvo dedicada a la etapa más antigua de la banda, la época del "Night of the Stormrider" y del "Burnt Offerings". Matthew Barlow, la melena pelirroja más deseada del panorama metálico, desplegó su poderosa voz haciendo vibrar hasta el último rincón de la sala a la que continuaba entrando público. Puro Heavy Metal, un espectáculo de luz y color y, por encima de todo, una gran banda poniendo toda la carne en el asador desde la primera canción. La temperatura comenzaba a subir.

Como todos recordamos, este show estaba previsto para el pasado mes de septiembre. La gira europea fue suspendida entonces por motivos profesionales: Jon Shaffer y su banda tenían la oportunidad de darse a conocer en su país natal, EEUU, haciendo conciertos junto a Judas Priest (conciertos que, dicho sea de paso, tuvieron que ser anulados como consecuencia de los atentados del 11-S). Cuatro meses después, Iced Earth cumple sus compromisos europeos con el firme propósito de no decepcionar a sus fans.

Fueron 45 minutos sin respiro, poniendo a prueba la resistencia de los allí presentes, y después, el descanso.Tras él comienza el segundo acto. Cambio de imagen y cambio de escenario: entramos de lleno en el universo mitológico del "Something Wicked This Way Comes". El público recupera su energía a ritmo de "Burning Times", uno de los temas más coreados del concierto: brazos en alto a cada explosión de luz y melenas al viento acompañando a Mr. Barlow. Durante esta parte del show hubo tiempo para todo, incluso para el patriotismo (¿alguien lo dudaba?):
Jon Shaffer presentó el tema "1776" como un alegato por la libertad de los americanos, puesta en peligro desde los atentados a las Torres Gemelas. Resaltamos también la ejecución de las trilogías, que, si bien en algunos momentos pudieron resultar demasiado largas, dieron buena cuenta del poderío que la banda tiene en directo. Además, el espectáculo de fuego que acompañaba a algunos temas hizo posible que la temperatura no bajara en ningún momento.

Llevábamos ya dos horas de concierto cuando se hizo un nuevo y breve descanso. Y, después, el tercer acto. El escenario se tiñe de negro, invadido por los personajes de "Horror Show", el último trabajo de la banda. Los músicos aparecen de luto riguroso: capas negras estilo vampiro, cuero hasta los pies... daba calor sólo de verlos.
Comenzaba la última parte del concierto, donde pudimos disfrutar algunos temas de este disco, el más elaborado musicalmente de la banda. La voz de Matt Barlow comenzaba a resentirse -qué duda cabe- del esfuerzo realizado, pero no impidió que las canciones fueran perfectamente llevadas a cabo.

Fue la parte más breve del show, pero no por ello la menos intensa. El público agotó sus últimas fuerzas, y a las 12 en punto, después de tres horas de buen metal, Iced Earth se despidió de Valencia.
¿Qué podemos decir de la banda que no sepamos ya? Son grandes profesionales, con un rigor en el escenario digno de alabar. Además, se encontraban a sus anchas, disfrutaron con el público y no dejaron en ningún momento de animar y agradecer su entusiasmo. Jon Shaffer y Matthew Barlow se encargaron de presentar los temas, y aunque su español se redujo a "Hola Valencia!!", más o menos se hicieron entender.

En definitiva, hemos tenido la ocasión de presenciar un "Show" en toda regla. La puesta en escena es, en mi opinión, acertadísisma, y los efectos de luz acompañan a la perfección los momentos álgidos del concierto (además, en la capital de la pólvora estas cosas se agradecen). Efectos de sonido hubo, pero en su justa medida, y siempre para crear ambiente, no para sustituir a los músicos. ¿La duración del concierto? Quizá excesiva, aunque de vez en cuando gusta ver que una banda se deja la piel en el escenario. El público acabó casi más agotado que los propios músicos... y es que nunca un nombre tan frío fue capaz de encender los ánimos tanto como Iced Earth.

 

© METAL GODS. Eva María Fernández. 2001