THE "METAL GODS"
Valencia, 5 de abril de 2002.
Por: Eva María Fernández
El pasado viernes 5 de abril fue un día muy especial para mí; tras muchos años de espera, aquella tarde tuve la fortuna de conocer personalmente a la que, en mi opinión, pues no en vano bauticé a mi programa de radio con el nombre de Metal Gods, es una de las mejores bandas de heavy metal habidas y por haber. Para quienes aún no lo hayáis adivinado, la banda en cuestión no es otra que Judas Priest.
En lo que respecta al concierto no puedo deciros nada nuevo; sencillamente fue genial. Supongo que quienes habéis visto alguna vez a Judas en directo, coincidiréis conmigo en la pasión y la capacidad de entrega que Downing, Tipton, Hill, Travis y "Ripper" desprenden sobre el escenario y comparten con su público entre sonrisas, música , y la huella de muchos años de experiencia. No hay duda de que el tiempo no ha pasado en valde a través de estos músicos, y eso, a mi parecer, les hace aún más entrañables.

Y así ocurrió: a las siete de la tarde llegué al hotel donde tuvo lugar mi encuentro con la banda. Un señor con los ojos más amables que he visto nunca me estrechó la mano, era Glenn Tipton.
Tras él, iba un muchacho más joven pero no menos simpático, junto al que, minutos más tarde, me vi sentada manteniendo una agradable conversación acompañada de café; el muchacho era Tim Owens, es decir, "Ripper".

¿Lo mejor de la charla? Descubrir que mis prejuicios no son tan poderosos, y que Tim es un tipo estupendo: "Ripper" me contó los detalles, ya conocidos por todos, de cómo había sido su entrada en la banda y de esa mezcla de ilusión y temor con la que había vivido aquel momento, la ilusión de un chaval de quince años que ve su sueño hecho realidad: "ellos me llamaron, vieron una cinta de video mía y les gusté. Si te digo la verdad pensé que cuando vieran esa cinta no tendría nada que hacer con Judas Priest, que no tendría posibilidades. Yo era un gran fan de Judas Priest, tenía posters en mi habitación como el resto de los chavales y soñaba ser como ellos, nunca me había planteado que cantaría con ellos, así que esta ha sido hasta ahora la mejor experiencia de mi vida; Downing y Tipton son grandes personas, ellos eran mis ídolos y he tratado de empaparme de toda la sabiduría y experiencia que ellos transmiten".
Bastante cansado después de un largo viaje y ya con una actuación a sus espaldas ofrecida el día anterior en nuestro país, el vocalista me relató los pormenores que conlleva una gira y esbozó los planes de un futuro con la banda aún por confirmar. Al respecto y no sin cierto reparo, saqué a relucir la polémica que ya lleva tiempo en suspenso y que a muchos nos mantiene en vilo. Los rumores que corren sobre la inestable situación de "Ripper" en el seno de Judas Priest y la posibilidad de que el cantante tenga que abandonar la banda por motivos que no acaban de ser claros, me impulsaron a infundirle todo el ánimo posible. Aunque su rostro estaba bastante serio, Tim Owens es todo un profesional, y su respuesta no lo fue menos:"Si te soy sincero no sé realmente lo que va a ocurrir; mi trabajo es cantar y es lo único que me preocupa, ahora estoy en Judas y me dedico a cantar y a hacerlo lo mejor que puedo; pase lo que pase la vida continúa y si tuviera que marcharme de la banda sería triste pero simplemente, buscaría otra gente para seguir cantando".

Nuestra charla continuó largo y tendido, pero he de decir que si hay algo que para mí fue relevante en este encuentro, no fue tanto la calidad de una entrevista más bien relajada, como el verme frente a una persona ante cuya integridad merece la pena quitarse el sombrero.
Con Judas o sin ellos, hay algo de lo que estoy convencida, y es que la presencia de "Ripper" en el mundo del metal tiene ya un peso más que considerable. Es más, el cantante ha demostrado estar a la altura del carisma que una banda del calibre de Judas Priest puede exigir a su vocalista. Y esa tarde nos lo demostró a todos; el público era su público, la gente gritaba su nombre, y algunos se acercaron a abrazarle con gran emoción.

No puedo hacer menos que felicitar el trabajo de "Ripper" y la fuerza con la que ha afrontado las duras críticas que ha recibido, algunas de las cuales he podido leer y os aseguro que eran literalmente, insultos. Algo lamentable.
Sé que para muchos fans de Judas Priest la marcha de Halford supuso una gran decepción, también lo fue para mí. Pero ocurre en las mejores familias; los tiempos cambian, y las bandas también.

Por los motivos que fueran, Judas Priest se quedaron sin cantante y necesitaban uno para continuar su trayectoria musical; le tocó a Tim Owens como le podía haber tocado a cualquier otro, y en realidad debería alegrarnos que encontrasen a tan gran vocalista. Por mi parte, confío plenamente en la capacidad de la banda para escoger un buen frontman; al fin y al cabo, lo demostraron con Halford y, bajo mi punto de vista, lo han confirmado con "Ripper".

 

© METAL GODS. Eva María Fernández. 2001