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BARRICADA
"BÉSAME"
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| Valencia,
22 de marzo de 2002. Por: David Martínez |
| El viernes 22 de Marzo pasó por la sala Republicca
de Valencia una ráfaga de rock and roll callejero que pudieron apreciar
las quinientas personas que allí se dieron cita (lo que equivale a una
media entrada, más o menos). Barricada demostró que por ellos no pasan los años. O que si pasan, lo hacen para mejor, para reforzarlos más y mostrarse con más tesón que nunca, añadiendo a esto el toque de distinción que siempre dan la experiencia y las tablas sobre un escenario, algo que superan ya con creces. |
| El Drogas y el Boni consiguieron vencer los
terribles designios de los problemas de sonido que al principio, y en
más de una ocasión, confundían demasiado las voces con la sección musical,
y dieron un espectáculo de voces básicas, potentes y desgarradas, demostrando
los dos registros vocales con los que cuenta el grupo: la voz grave y
oscilante del Drogas y la voz directa, aguda, febril del Boni. Además, los cuatro componentes de la banda no dejaron de saltar y de comunicarse con el público, que admiraba entusiasmado y con un subidón tremendo de adrenalina lo que estaba pasando en el escenario, el baile de posiciones en el escenario de los dos guitarras, Boni y Alfredo, y del buque insignia de la banda, bajo al cinto, el Drogas. |
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| Barricada pasó como un vendaval durante los primeros quince minutos de concierto, en los que presentaron algunos de los temas que componen su nuevo disco: "Bésame", con los que el grupo quiso foguear el ambiente y comprobar hasta qué punto sigue teniendo sentido su música. Con temas como "Echa a correr", la banda pudo comprobar que la recepción de los temas era bastante buena, pese a que el público todavía no conociera mucho los temas y no les acompañara cantando (debemos tener en cuenta que era el tercer concierto de la gira). En resumen podemos decir que el disco funciona en directo. También pudimos apreciar que el nuevo trabajo de Barricada parece mirar atrás en el tiempo y se acerca a un sonido más roquero en el sentido clásico, ochentero y barriobajero de sus inicios, con un toque de modernidad próximo al de discos como "La Araña" o "Balas blancas". De esta forma, dejan un poco de lado el sonido que había caracterizado a albumes como "Acción Directa", con ritmos más modernos pero que tal vez no terminaban de encajar en la fisionomía y la idiosincrasia de la banda. Parece que Barricada ha encontrado de nuevo su sentido, el lugar simbólico que ocupa por méritos propios en la escena rockera actual. |
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Tras estos primeros minutos de tanteo, en los
que también intercalaron algunos temas como "Difícil", "Pasión por el
ruido" o "Problemas", correspondientes a sus "clásicos modernos" de los
primeros noventa, dieron paso a un segundo bloque de canciones mucho más
viejas e igualmente conocidas, con lo que el ambiente se fue caldeando.
La gente iba acercándose a los pies del escenario, buscando mayor proximidad
con el grupo y botando, saltando, gritando y bailando como locos. Fue
el momento de míticas canciones como "No se que hacer contigo" o "No hay
tregua", cantada a dúo entre el Boni y un espontáneo seguidor de la banda,
que tras encaramarse al escenario y permanecer en el micro durante algunas
estrofas regresó al anonimato de la marabunta enfervorizada que, a esas
alturas, se movía frenéticamente y sin descanso. Algunos temas del disco nuevo abrieron los primeros bises. El nuevo disco cuenta con la colabración de algunos colegas de la banda como el cantante de los navarros Marea. Esto no enfrió a la gente, que ya se encontraba contagiada por el ritmo loco y bestia de la banda pamplonica. Después llegaron "Okupa" y la más coreada y bailada, "En blanco y negro", con la que la sala literalmente tembló con los saltos de la gente, que cantó la letra ante la admiración de los componentes de la banda. |
La nota más brutalmente romántica la puso el conmovedor "No se bien porqué", demostrando que bandas como Barricada también saben poner los pelos de punta con temas de amor. No dejó de ser curiosa la forma en que el público trató de convencer a los navarros para que regresaran en el segundo bis. Con gritos y cánticos de apoyo a Osasuna, equipo que ese fín de semana se enfrentaba al Valencia en la liga. Los navarros lo agradecieron y tocaron alguna canción antes de dar por finalizado, esta vez sí definitivamente, su concierto. Pasaron con rapidez, con furia, con garra, súbitamente. Pero también lo hicieron dejándose la piel en cada tema, en cada estrofa, sudando y llegando hasta la extenuación en su fusión con el público. Un público que minutos después todavía comentaba en los aledaños de la discoteca valenciana los mejores momentos de una buena noche de rock and roll a todo volumen. |
| © METAL GODS. Eva María Fernández. 2001 |