| Compañía: | Bliss Records | Fecha: | 1999 | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Productor: | Mamá Ladilla | Duración: | 54:30 | Tipo: | L.P. |
| Pistas: | |||||
| |||||
Que nos van a señalar si no catamos el pastel
y tendremos, otra vez, que soportar su burla cruel.
Yo no quiero que me pongan un ñorugo en el mantel.
¿Dónde está mi servilleta? ¡Esto es un rollo de papel!
Y a mí no me gusta la mierda, a mí no me gusta la mierda.
Hasta las cejas de mierda.
Pastel, pastel y no precisamente de miel.
Pastel, pastel para ella, para él.
No merezco navegar en este fétido bajel.
¿Dónde vamos a parar? ¡está borracho el timonel!
¿Cómo pueden llamar vida a esta peli de Buñuel?
Y, ¿quién es el cocinero? que hay un trozo para él.
A mí no me gusta la mierda, a mí no me gusta la mierda.
En tus tímpanos resuena su terrible ronroneo.
En tu boca una mentira: "voy al water, que me meo"
Pero el brasas, invencible, no se da por aludido
y hasta el tigre te persigue. Te ha escogido ¡estás jodido!
Jodido.
Aterrado, te percatas del tostón que se avecina:
el monólogo plomizo del relato de su ruina.
Espesísimos efluvios le rezuman del sobaco.
Comienzas a plantearte mandarle a tomar por saco.
Por saco.
Ya te sientes mareado, ya te estás quedando mico.
Te desmayan los rebuznos que profiere con su hocico.
Como zombie de una peli nada acaba con su vida.
¡Que le corten la cabeza! ¡Es la única salida!
Salida.
Te despiertas aliviado, sólo fue una pesadilla
y tú mismo diagnosticas: sobredosis de Jumilla.
Pero luego, en el retrete, te recorre un sudor frío.
El espejo nunca miente: el brasas eres tú mismo.
Tú mismo (el brasas).
Y no me des la barrila.
¿Qué esperas de mí, esperpento? Atente a tu tonta tarea y punto.
O, ¿tanto a ti te interesa dejar patente que no te enteras?
Sintetiza o saco la manta y, por mis muertos, que pernocto.
Pitufo: abrevia y ponme la multa, que pa' eso te pago, tonto.
Y no me des la barrila.
Y es que el mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
El mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
A la mierda todos los que no son yo.
Y yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie. No, no, no.
Yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie.
¡Enfermera, me he vuelto a cagar encima!
Los errores de la gente merecen pena de muerte.
Yo no cometo ninguno, si acaso algún desliz.
Tu sobaco ruge, el mío sólo transpira.
Tus pedos son armas químicas, los míos parfum pour homme.
Y es que el mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
El mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
A la mierda todos los que no son yo.
Y yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie. No, no, no.
Yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie.
¡Enfermera, me he vuelto a cagar encima!
Y todo aquel que no haya nacido en mi pueblo
está de sobra, así que ¡fuera! ¡largo de aquí!
Y no digamos de aquellos que piensen distinto:
el fin justifica los medios, siempre que sea mi fin.
Y es que el mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
El mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es.
A la horca todos los que no son yo.
Y yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie. No, no, no.
Yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie.
¡Enfermera, me he vuelto a jiñar encima!
Sube a mi nave. Tu amiga gorda no cabe.
Esa cosa con páginas que había en la estantería
no hacía juego con nada... ¿qué coño sería?
Demasiado pequeño pa' envolver el bocata hasta que ataque el hambre.
Demasiado duro pa' limpiarte el culo sin hacerte sangre.
Demasiado regusto a papel con tinta por mucha sal que le eches.
No es que rechaces leerlo, es que no se te ha ocurrido.
Estamos perdidos, estamos perdidos.
Lee burro, lee burro, aunque no tenga dibujos
ni resultados del fúngol y no sirva para hacerse pajas.
Lee burro, lee burro.
Has pasado la vida entera engullendo cosas.
Has soltado el timón y la tele te las endosa
proponiéndote una empanada mental de lo más patosa.
Tu criterio aparcado hasta el día en que te toque rellenar la fosa.
Boñiga que te ofrecen, boñiga que deglutes.
Siempre pudiste escoger pero no se te ha ocurrido.
Estamos perdidos, estamos perdidos.
Lee burro, lee burro, aunque no tenga dibujos
ni resultados del fúngol y no sirva para hacerse pajas.
Lee burro, lee burro.
Tengo los cojones negros.
Llegué un poco tarde al curro, ¡por ocho horas de nada!
Entraba yo por la puerta y ya estaban todos de desbandada.
Así que mi jefe me dijo que tengo los cojones negros.
Tengo los cojones negros.
Parece ser, por lo visto, que tengo los cojones negros.
Yo me metí en el tren, ¡vaya corte de meada!
Resulta que hay que pagar, ¡pues yo no sabía nada!
Y va el revisor y me dice que tengo los cojones negros.
Tengo los cojones negros.
Parece ser, por lo visto, que tengo los cojones negros.
Sube a mi nave, tu amiga gorda no cabe.
¡Basta ya de vástagos infames en familias
saturadas de insípidos pijos piojosos!
¡Basta ya de artistas que no saben hacer nada!
¡Que le corten el cipote al autor de la camada!
Venga a divulgar barbaridades para el vulgo.
¡Basta ya de bestias avispadas que devastan
las poquísimas neuronas que nos quedan conectadas!
Si esto es una broma ya nos hemos divertido.
Apartad de mis orejas sus horrísonos ladridos.
Venga a divulgar barbaridades para el vulgo.
Vértigo producen los abortos que, a codazos,
se disputan de la tarta el mayor de los pedazos.
Apesta el pastosísimo pastiche pegajoso
perpetrado por la estirpe del mayor de los babosos.
Venga a divulgar barbaridades para el vulgo.
Sube a mi nave. Tu amiga gorda no cabe.
Esas bombas nucleares están cogiendo polvo.
Las bombas nucleares están cogiendo polvo.
Se acabaron las mentiras, se acabaron las verdades.
¡Tiradlas en las ciudades! ¡Tiradlas en las ciudades!
Arrojadlas por los aires por si acaso hay vida en Marte.
¡Tiradlas por todas partes! ¡Tiradlas por todas partes!
Esas bombas nucleares están cogiendo polvo.
Las bombas nucleares están cogiendo polvo.
Y un millón de gusanos podridos preparan la sal y la pimienta
porque saben que estás perdido.
Y un granizo de moscas muertas no tiene otra cosa que hacer
que llamar y llamar a tu puerta.
Me asomé al microscopio y así pude ver tus miserias
morrearse con virus y hacer el amor con bacterias.
Montañas ridículas tamaño molécula.
Antiquísimos restos de fécula en el guión de tu película.
Y una nube de hormigas aladas se posa en el block del psiquiatra
que afirma que no tienes nada.
Y las lágrimas de toda una vida, dos barras de hielo agotadas ya
de buscar la salida.
¡Qué divertida, qué divertida!
¡Qué divertida, qué divertida!
¡Qué divertida, que cosa divertida! Será, sin duda, la más entretenida
cuando la jiñe ése que tú y yo sabemos.
Cuando la palme, no lo echaremos de menos.
Hoy es el día de tu muerte.
¿En qué puedo ayudar?
¿Para qué tengo la guitarra? Tío, ya me contarás
pa' que he comprado la guitarra si siempre estoy tocando
el mismo solo de guitarra, cada vez que cojo la guitarra
toco otra vez el mismo solo de guitarra,
antiquísima tabarra con las mismas notas guarras,
y el vecino baja pa' la barra y se toma veinte jarras.
¿Pa' qué tenemos la guitarra? Tío, ya me contarás
pa' qué tenemos la guitarra si todo aquel que tiene una guitarra
toca siempre el mismo solo de guitarra,
la mismísima chicharra con las mismas notas guarras,
y a millones de vecinos les explota la cabeza.
Creo que ha llegado ya la hora de aprendernos otra pieza.
Soy un fumador y, aunque el cielo esté azul,
siempre voy envuelto en una nube de ful.
Sé que soy hediondo pero no puedo elegir:
si lo dejo Humphrey Bogart, ¿qué pensará de mí?
¿Qué pensará de mí?
Las autoridades sanitarias advierten que
yo me cago en las autoridades sanitarias advierten
que yo me cago en las autoridades sanitarias.
Soy el fumador que fumó en tu ascensor.
Dice mi doctor que me pudre un tumor
pero yo lo llevo bien porque me encanta el mal olor
y llevarme por delante a los de alrededor.
¡Que palmen como yo!
Soy un fumador y no se hable más.
Dices que lo apague ¡pero bueno! ¿de qué vas?
Si renuncio a mi cigarro mi glamour se esfumará
y el vaquero de Marlboro, de mí ¿qué pensará?
De mí ¿qué pensará?
Las autoridades sanitarias advierten que
yo me cago en las autoridades sanitarias advierten
que yo me cago en las autoridades sanitarias.
Puedo estar con gripe y a puntito de potar
pero yo me enciendo otro porque tengo que atufarte.
¡Te tengo que atufar!
Pero hay uno de ellos, que funde la televisión,
donde hace el clown la flor y nata de la población.
El cateto que lo hizo debería ir al paredón.
Lo que necesitas es un buen bofetón.
Lo que necesitas es un buen bofetón
y no esa sobredosis de amor como puño en el ano.
"¡Te quiero! ¡Yo te quiero! ¡Yo te quiero! ¡Siempre te querré!"
"Sabes que también te quiero yo, pero no sé, no sé...
lo del bate de beisbol no estuvo nada, nada bien."
Lo que necesitas es un buen bofetón.
Lo que necesitas es un buen bofetón
y no esa sobredosis de amor como dedo en amígdala.
| Me ahogaré con mi papa como Bon Scott, me ahogaré con mi papa como Bon Scott y seré, como él, un mártir yeyé. |
Me ahogaré con mi propia papa como el pobre Bon Scott. Me ahogaré con mi propia cabra |
Yeyé, yeyé.
Hace tiempo que rondas la línea delgada y sutil que separa a los hombres ilustres y renombrados de los bufones.
Empezó con un leve susurro al partirse el churro algún despistao y ahora mismo ya vamos camino del descojone:
del descojone generalizado.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Y tu boina sagrada se la pasan por el forro.
Ya no pintas nada. Te señalan, hacen corro.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, de ti, Juan Carlos, de ti.
Cuchichean las malas lenguas ociosas que tú haces cosas que no corresponden en modo alguno a una mente astuta.
Y proclama esa gente bruta que es la vida viciosa y la más disoluta la única vida que tú disfrutas.
Dicen que te vas de juerga.
Hojeando los libros de historia he sido mirando por rostros bovinos de aspecto mongólico unidos a cuerpos grasos.
Esta infame pretérita escoria fundió su talento escaso en dar un repaso a todo infeliz que cortara el paso.
Pero, al menos, a ellos les hacían caso.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Y tu boina sagrada se la pasan por el forro.
Ya no pintas nada. Te señalan, hacen corro.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, se están mofando de ti.
Se están mofando de ti, Juan Carlos, de ti, Juan Carlos, de ti.
Y ¿qué puedes hacer, Juan Carlos? ¡No pensarás decapitarlos!
Ni tampoco puedes ahorcarlos. Ni siquiera puedes tocarlos.
Yo que tú, Juan Carlos, optaría por dejarlo estar.
Sufrirás igualmente en silencio tus hemorroides durante años.
El eslabón perdido... y gol.
Gol, gol, gol.
Veintiocho mil a cero,
una nueva hazaña de España.
Amén, amén (ole), amén (la oreja), amén (el rabo).
¡Ole tu polla torera, garrulo!
Mi tarot te ayuda en tus poblemas.
Y pasaré toda mi vida siempre haciendo el paripé
amenizando los festejos de corbata y canapé.
Recorriendo más kilómetros de asfalto que pa' qué
y mendigándoles mi sueldo pa' un bocata y un café.
Y yo admiro a los chaperos, me parecen grandes hombres:
por lo menos ellos llaman a las cosas por su nombre.
Y yo te digo que tú y yo no nos podemos entender
como vuelvas a decirme: "así os dais a conocer".
No es que yo no tenga ganas de tocar en tu burdel,
es que niegas que merezca ni lo justo pa' comer.
Voy comiéndome las mierdas, voy fumándome las chustas,
es el precio que yo pago por hacer lo que me gusta.
Soy un músico, soy una puta.
Soy un músico, soy lo peor.
Soy un músico, no soy nadie.
Soy un músico. No existo.
Ya te he dicho lo que estudio y tú me has vuelto a preguntar.
Ya te he dicho mi trabajo y no te acaba de cuadrar.
¿Qué te crees? ¿que me he escapado del zoológico local?
Te repito que soy músico, pedazo de animal.
Sin tener ni puta idea de lo que es una corchea
me encasquetas la tarea de bailar con la más fea.
Trabajar en algo guapo debería ser normal
pero tú curras pa' un cerdo que te da por el ojal.
Coge algo que te guste, no te sientas incapaz
o acojónate si quieres, pero a mí déjame en paz.
Haz un hueco en tu bellota y asimila este concepto:
yo trabajo con las notas, es un curro, no un defecto.
Pero, ¿qué pasa en tu bar?
¿Qué hay en tu bar?
¿Cagáis en doradas patenas?
Pues yo sólo veo un tugurio vulgar,
una cloaca sin gloria ni pena.
Y el desfile de muchachas bonitas
que se emborrachan y vomitan
no deja de ser pintoresco
pero no justifica estos precios dantescos
ni que haya en la puerta un cenutrio simiesco.
Yo sólo vine a tomarme una cerveza,
¿qué coño hace tu pistola en mi cabeza?
¡¿Qué coño hace tu pistola en mi cabeza?!
No volveré a alternar con esa especie de jet-set que va a tu bar.
No volveré a alternar con esa especie de jet-set que va a tu bar.
Ni aunque cambie de dueño y pongan una jaima.
No creo que lo pise, no, porque aún no he superado el trauma.
Pero ¡qué facilidad! ¡qué soltura para hurtar!
¿desciendes de Curro Jiménez?
No recuerdo haber pedido veinte kilos de caviar
sino un tercio ¡un tercio! ¿entiendes?
Si supieran de este desmadre ¿qué dirían tus mil padres?
Pensarían que es una broma
o que abreva en tu bar hasta el papa de Roma
que después de dar misa en tu antro la toma
y paga los chatos a precio de viñedo
sólo porque llevan la grasa de tus dedos.
¡Sólo porque llevan la grasa de tus dedos!
rafa@rockmusic.org
©1999-2000 Rafael González-Ripoll Giménez