COMENTARIO DE UNO DE LOS PRIMEROS RECITALES (Guia del ocio, 20 de octubre de 1991)

Una sorpresa en las noches de Minotauro.


"El enano jocoso de la muerte" por Fabián Hernandez (piano) y Marcelo Márquez (voz). Ciclo "Noches de minotauro" los jueves en Pub Laberinto.

Hace un par de años debido a diferencias musicales entre las dos cabezas de la banda, se separaban Los Estomagos. Muchos aguardaban el regreso de "El hueso" (Fabian Hernandez), en alguna otra propuesta, pero eso no sucedió. El joven artista, volvió a su antiguo amor, el piano de "Areanistán". En el azar de la vida, se cruzó con Marcelo Márquez, un poeta francotirador, de esos que poco abundan en estas latitudes. "El enano jocoso de la muerte" es el resultado. Inteligencia, madurez post-punk con recelos tangueros, poesía interior y corroida, y muy buena percepción de lo que debe ser un espectáculo y, en esencia: exquisitas sonoridades a cargo de Fabian Hernandez acompañando -y viceversa- una poesía cruda de Márquez.
El plano musical nos desmarca de algo tradicional y asoman busquedas intimistas y melancólicas. No hay canción, pero hay. Entonces aparece el registro de Márquez apuntando fuerte, quebrando, siempre cortante, rondando el grito y la histeria. Catarsis envuelta en un envase de buena calidad donde no se caen ni musica ni textos. Quizás se le puedan anotar algunas cosas: el clima se quiebra entre texto y texto. Márquez podría usar registros mas graves en alguna ocasion y Hernandez podría administrar alguna zona como solista. Pero todo sucedió muy rápido en la actuación de "Laberinto" asomando "El enano jocoso de la muerte" como una propuesta que rastrea en nuestros fantasmas interiores con precisión y al filo de una navaja. Las zonas mas fuertes estuvieron en "La loca criatura", "Tus pobres alucinaciones" y "Payasadas enjauladas". Le dejamos algunos retazos de la poesía de Márquez "A la luna se la tragó la gran guerra/de juguetes y espadas oxidadas. "Con sus puños cerrados y sus uñas afiladas /.../se hundió en el cuerpo femenino de ataud". Historias interiores, alucinaciones, monstruos y pesadillas.
Extraña paradoja: "Los Estómagos" vinieron de Pando y rompieron todo. Este "Enano jocoso de la muerte", también viene de Pando y golpea cierta chatura de lo que se ve y se escucha en la capital. Tiemblen poetas de salón y de Cabildos.