SECUESTRO SEMIVOLUNTARIO ®

Hace poco, creí ser libre,

sin darme cuenta de lo estúpido que era.

Me deje llevar, no me dí cuenta,

por seductoras palabras utópicas.

Y encerrado, entre cuatro paredes,

con mi guitarra a un lado.

Sentado, y cruzado de brazos,

entendiendo lo inentendible para muchos.

Ya no aguanto más este secuestro semivoluntario,

no quiero callar las palabras que estoy pintando.

Claro llorar es fácil, para todos lo será,

no se trata de llorar, sino de comprender.

Aquí es distinta la ley, pero es la mejor de todas,

aunque es dura la pena y uno no la soporta.

Yo la supe entender, y no me gusta el porqué,

lo escencial fue dicho, aunque seamos distintos,

no tengo remedio, tendré que esperar,

el desenlace final de esta novela que varía con el tiempo.

Ya no quiero más este secuestro semivoluntario,

yo quiero vivir la vida que estoy pintando.

Ya no aguanto más este secuestro semivoluntario,

yo quiero vivir la vida que estoy pintando.

 

Nicolás Lagreca

 

28 de octubre de 1997