SÉPTIMO CIELO

La Habana es un buen sitio para nacer y hacer música. La Habana, no es secreto, es un cofre musical que contiene boleros, sones, mambos, cha cha chá... Fué una suerte para ATHANAI ver la luz en esta ciudad a inicios de los años 70.

No es casual que el nombre de su primer CD sea "Séptimo Cielo", sus primeros juegos infantiles fueron en un parque a la sombra de una iglesia en el barrio del Vedado. A pesar de que en los años 70 se consolidaba la obra de grupos cubanos como los Van Van; y Pablo Milanés y Silvio Rodríguez fundaban el Movimiento de la Nueva Trova, la primera canción que ATHANAI tarareó no fué cubana sino española, "Yo no quiero ser torero" de la banda sonora del film "Palomo Linares".

Ya a finales de los años 80, ATHANAI se dejó ver y sentir en una esquina del Vedado donde se cruzan las calles 13 y 8. Allí se gestó el grupo central de novísimos cantautores cubanos que han visto su amanecer en los años 90. Sus comienzos se debatían entre una guitarra y, a veces, una máquina de ritmos japonesa haciendo bailar a sus seguidores con una nueva manera de fusionar la nueva canción con las células rítmicas del rap y del rock. Esta peculiaridad hizo que lo invitaran a cantar en los conciertos homenaje a John Lennon que se hicieron en La Habana, por primera vez con apoyo oficial a inicios de los años 90, interactuando con los mejores interpretes del rock cubano.

En esta época ATHANAI, con menos de 20 años, comienza a llamar la atención de varias disqueras internacionales, incluso realizó una audición en una suite del Hotel Nacional (la misma de Frank Sinatra allá por los años 50), para altos ejecutivos de la Warner Music Corporation quienes quedaron fascinados por la novedad de su obra. Estos proyectos no se consolidaron por la estrategia política del bloque norteamericano que imposibilitaba fichar un artista cubano por compañias norteamericanas.

A mediados de los noventa ATHANAI aparece en el teatro mas grande de Cuba, Karl Marx, junto a otros músicos jóvenes, invitados por el cantautor cubano, Frank Delgado, y ésta va a ser su presentación mas notable, pues para la ocasión se presentó con una banda de siete músicos, dejando atrás su primera forma de exponer su obra con guitarra en mano y máquina de ritmo.

ATHANAI no sólo se ha presentado con cantautores afines al rock o de la Nueva Canción ; el desprejuicio de su nivel autoral y la manera de interpretar la realidad social de la isla le han llevado a romper con las expresiones de la nueva canción y ha encontrado afinidad también en el Movimiento Salsero Cubano. José Luis Cortés, director de NG La Banda y responsable de la nueva evolución del son cubano de los 90 lo invitó a cantar y a grabar números con su grupo. La presentación de éstos en el Salón Rosado de La Tropical *, me hizo pensar en ATHANAI como el Beny Moré de los 90.

Las canciones de su primer Cd "Séptimo Cielo" a pesar de estar influenciadas musicalmente por elementos del Rock alternativo, del Pop, del Rap, al ser escritas en La Habana presentan características que las hacen diferentes en su forma expresiva.

No es dificil advertir huellas del "tumbao" cubano en los rap incluidos en este disco. El rap ha despertado en la obra de ATHANAI la célula rítmica de un ritmo folklórico cubano con influencias africanas del siglo XIX llamado guaguancó. También ha servido con su estructura formal para romper los esquemas en que había caído el Movimiento de la Nueva Canción cubana.

Escuchando el rap "Séptimo Cielo", pieza que le da título a este disco, se puede captar la temperatura erótica de la sociedad cubana. La actitud del deseo se convierte en la expresión del hecho. No tiene límites para manifestar el instinto sexual que lo gobierna. El eros supera su estado natural.

El segundo rap de este CD "Hora", nos acerca a las novelas que le han dado crédito y fama a Zoé Valdés; con gran poder de síntesis, ATHANAI logra hablar de toda la problemática social que han generado las contradicciones de la Cuba actual: exilio, drogas, jineteras, esta canción no sólo critica al sistema, también habla de sus beneficios, de sus slogans revolucionarios y nos invita a una común rectificación. "Hora", no es un ajuste de cuentas, es una reflexión, un intento por saber qué somos y hacia dónde vamos.

Quizás el elemento mas auténtico que tienen estos raps es la forma que ha logrado el autor para entremezclar frases en inglés con frases del habla popular cubana que apoyan su discurso (que no sólo sirven para cantar y pensar, sino para bailar).

Mientras la canción "Muros de Mar" refleja la conciencia geográfica de vivir en una isla y plantea las aspiraciones de libertad espiritual que, simbólicamente, frena el muro del Malecón de La Habana, "Fantasmas" a duo con el cantautor cubano Carlos Varela, advierte que existimos gracias a los restos de una generación anterior, condicionada por otra sociedad.

Las baladas rock aquí agrupadas conforman el equilibrio armónico de este CD ; tras ellas se advierte un compositor que sabe expresarse a través de metáforas limpias. El estribillo de "Si quieres volver" contiene un ejemplo climático de esta forma expresiva. En "Por encima de los balcones" y "i" se advierte cómo pensando en Rock'n'Roll también se puede llegar a alcanzar el desgarramiento de un bolero.

ATHANAI representa todo el sentir de una generación en Cuba. Este disco, más que un CD es la autobiografía, la añoranza y las aspiraciones de los jóvenes cubanos de los 90.

En el concierto de presentación de "Séptimo Cielo" en La Habana, de comienzo a fin, el público deliró de pie con cada tema, todos sabíamos que algo nuevo había comenzado a cambiar dentro del cofre.

ARSENIO RODRÍGUEZ QUINTANA. La Habana Vieja, sept 1997.

* Legendaria sala de baile salsera de La Habana

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©1997 Rafael González-Ripoll Giménez


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