
Cuando, tras una breve pero intensa carrera discográfica, el grupo Mamá llega a su fin, hace ya unos cuantos años, ni Carlos Rodriguez (Bajo) ni Manolo Mené (Guitarra) hubieran apostado un Euro por integrarse de nuevo en una banda. Ya sabían lo duro de los comienzos, sabían lo que era buscar discográfica, sabían lo que era editar discos y tener melores críticas que ventas, sabían, en fín, lo que era disolver un proyecto que arrastraba años de trabajo. Por eso eligieron seguir en la música en la cómoda posición de trabajar en proyectos firmados por otros. Además, el panorama musical español de finales de los 80´s y primeros de los 90´s, repitiendo esquemas ya caducos, no les atraía demasiado. Ni siquiera el conocer otros músicos de gustos afines como Salva Ruano (Batería) suponía suficiente impulso para intentar algo serio. Mientras tanto, Isabel Urzaiz (Voz y Guitarra) tenía sus primeros grupos musicales del clásico “indie” de mediada la década, que como Búdica, se disuelven tras unas maquetas que no consiguen discográfica.
En 1997 Isabel se encuentra sin grupo y con las ganas de hacer música intactas cuando se cruza con los tres citados anteriormente. Desde el primer momento se produce una química especial. Isa tiene una voz preciosa y, lo que es mejor, no es en absoluto una imitación barata de la Streisand o de la Houston. Ni parece ni canta como una corista de verbena. Una voz personal que sí encajaría en un formato de grupo de rock sin necesidad de situarla a kilómetros de los demás instrumentos en una mezcla. Por otro lado, los chicos se emplean con una fuerza y una fé que convencería al más pintado. Los cuatro tocan, componen y comprueban como Isa, en lugar de adoptar un papel decorativo al uso en grupos “con chica”, asume en plano de igualdad las responsabilidades musicales con el resto del grupo. En estas condiciones sí que merece la pena tirarse a la piscina... y de cabeza. Pero no es tan fácil crear una banda, una linea y un sonido personales, requiere su tiempo, no importa cuán experimentados sean sus integrantes. Decenas de actuaciones en todos los garitos madrileños les proporcionan el directo arrollador que ahora exhiben. Más de 30 temas son enmaquetados y “paseados” por las discográficas ( los 4 componen abundántemente, así que el abastecimiento de temas está lejos de ser un problema ). Al final apuestan por las ganas de Tin Records, una pujante y jóven compañia donde “creen en ellos” , donde no son “un grupo más”. El disco se graba en los estudios TRACK de Madrid y es co-producido por el grupo y Jose Peña, experimentado profesional y viejo conocido de la banda. Intuyen que con él podrán plasmar, en esa “fotografía” que es todo disco lo que tienen en la cabeza. ¡ Vaya si lo consiguen ! Su largo repertorio se ve recortado en “solo” 14 temas y, claro ... todos buenos, como prensa y radio reconocen con rara unanimidad. Ojo a las letras, teñidas de cierta melancolía, que les alejan, tanto como su propia música, del “cliché” de grupo español con chica.
¿Qué tipo de música hacen? Aunque las etiquetas sean inevitables, yo diría que son un grupo de canciones. En un formato de rock, pero, sobre todo, un grupo con muy buenas canciones. Para colmo, su directo resiste con nota las comparaciones con el disco, lo que es menos habitual de lo deseable.
Si pasan cerca de tí, no te los pierdas.