"Se llama Lola y tiene historia/ aunque más que historia sea un poema/ su vida entera pasó buscando noches de gloria/ como alma en pena..." ("La Lola")
Con este retrato piadoso de Lola, una dama desconocida adicta al mal vivir y a las hecatombes del corazón, con marchamo de convertirse en la historia más tarareada del verano, comienza el nuevo trabajo del trío leonés CAFE QUIJANO (Manuel. Oscar y Raul Quijano), dinamitando anteriores querencias por el bolero lírico y cadencioso de los tríos clásicos hispanoaméricanos, para arrojarse a los brazos de la más geniuna canción mestiza y los destellos impactantes del latin rock.
Después de una larga gira que les ha llevado a cosechar notables éxitos a ambos lados del océano, vuelven los hermanos Quijano, para deleitarnos con sus nuevas canciones, y con un nuevo sonido que asombrará a quienes ya los conocían, y descubrirán a sus nuevos seguidores la extraña paradoja del fenómeno Quijano. Sus letras escriben la banda sonora de personajes hechos de caña, y contra lo que muchos puedan esperar, intimista que no esconde el deseo de templar los ambientes más fríos.
De vuelta a casa se empeñan en demostrar que en su lugar de residencia no les cuesta mantener una excelente relación con artistas aficionados ....
"La extraordinaria paradoja del sonido Quijano" dispone para el baile, y confirma una de las más prometedoras promesas musicales de los últimos años, la de CAFE QUIJANO.
NUEVO ALBUM A LA VENTA EL 14 DE JUNIO.
El disco fue grabado en los estudios de Madrí "Sin-tonía" y se acerca a lo que se puede llamar "latin-rock". Según ellos mismos cuentan, esta promoción va a ser mayor que la anterior: con numerosas apariciones en la tele, la radio, conciertos, etc.Y esperan que éste sea su despegue definitivo para entrar de manera más consolidada en el mundo de la música.
Sus objetivos a corto plazo son: ensayar y ensayar para que su directo sea tan bueno como hasta ahora, y tratar de llegar al platino "estamos ensayando todo lo que haga falta y más, porque no nos conformamos con este disco de oro, vamos ahora a por las 100.000 copias, a por el platino". Y de momento, esa carrera hacia el platino no la han empezado mal, pues su siguiente single, "Morenita", ya suena con fuerza en las emisoras de radio. Será cuestión de tiempo el que lo logren.
Fue mujer serena hasta el instante
de entregarse presta a todos sus amantes.
Es tiempo de llanto, es tiempo de duda,
de nostalgia y de tu locura.
Tienes el consuelo de saberte llena
de cariño limpio y amor sincero,
por que nadie supo robar de tus besos
eso que hoy te sobra y que nadie añora.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Es el tiempo de la arruga que no perdona,
es el tiempo de la fruta y de la pintura.
Letras y música: Manuel Quijano.
Es su piel morena
o es su sangre negra,
son sus piernas largas
que hablan sin palabras;
pero su forma de insinuar,
es provocadora,
son cien labios rojos
en una sola boca.
Contando penas
de mil maneras,
quemando fechas
del calendario
nadie se niega
a una quimera
que te despierta
con piel morena.
Con tu cuerpo entero
Pidiendo embrujo,
el embrujo
de sus maneras,
eres sólo un preso
que se alimenta
con la sangre de sus venas.
Es el tiento
de sus manos
o es el color
de sus brazos.
Es su piel morena
o es su sangre negra,
son sus piernas largas
que hablan sin palabras;
pero su forma de insinuar,
es provocadora,
son cien labios rojos
en una sola boca.
Letra y música: Manuel Quijano.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer me vas a matar, mujer.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer, me vas a matar mujer.
Quiero volver a oírte hablando sola frente a un cristal,
quiero ser el cristal que te escuche hablar cada madrugada,
quiero ser un novato, alguien que nunca ha sido,
te quiero, te quiero, te quiero y quiero oídos en tu cama.
Tengo miedo por el misterio de ser sincero, no sé quién eres,
tengo miedo porque presiento que he sido poco frente a tus ojos,
dime que sí me quieres, dime sólo esa mentira,
te quiero, te quiero, te quiero, te quiero y quiero decir te quiero.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer, me vas a matar mujer.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
Si me llegas a querer me puedes matar mujer.
Letra y música: Manuel Quijano.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga le día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Eres hombre reo de la sociedad pues
buscas en tu noche algo que no hay,
sólo encuentras ojos que nunca te ven,
historias de mentira que nadie se cree,
regalos de una dama de mirada cruel
que te besa sin saber por qué, agrios
despechos debajo de la luna, agrios
desprecios si te mira el sol.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga el día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Eres el mendigo de una calle gris, de
lugares escondidos, turbios y sin luz.
Te cargas a la espalda bolsas de dolor,
arrastras la miseria de una triste voz.
Vagabundo ciego, vagabundo errante,
solitario cuerpo por el mundo "alante"
vagabundo eres porque tú lo quieres,
en la noche sólo vagabundo eres.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga el día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Relájate, suave, suave...
Relájate, suave, suave...
Letra y música: Manuel Quijano.
Dile a mami, morenita,
que afuera un hombre te espera.
Dile a mami, morenita,
que ya eres mujer.
Los collares y las perlas de mi abuela
te regalo con su consentimiento,
pues me dijo que eran tuyas, morenita,
porque tú eres la perla de mi vida.
A la puerta de tu casa yo te espero,
tengo el resto de mis años para ti,
sal a mis brazos, morenita, yo te quiero;
ven mi niña con las flores del jardín.
Dile a mami, morenita,
que afuera un hombre te espera.
Dile a mami, morenita,
que ya mujer.
Letra y música: Manuel Quijano.
No regales tus promesas,
es más fácil que me mientas;
me asusta tu inocencia,
ansío ese cariño aunque nunca fuese mío.
Los miedos del ayer debieran esconder
sus dagas impregnadas de agrios recuerdos
que quiero adormecer,
de cínicos abrazos que sobran en mi piel.
No regales tus promesas,
es más fácil que me mientas;
me asusta tu inocencia,
ansío ese cariño aunque nunca fuese mío.
No regales.......
Letra y música: Manuel Quijano.
Por eso, sólo por eso,
por eso te pido mujer:
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer,
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer.
La suerte ha maldicho mis días,
y la misma suerte en ti no confía;
qué tiene de malo habernos conocido
si de vez en cuando cubrimos
nuestro vacío.
Tu sufrir es la necesidad de amor
y el mío haber amado tanto,
no me exijas nada por dos noches
que no busqué, que me arrepiento,
tú me engañaste.
Por eso, sólo por eso,
por eso te pido mujer:
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer,
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer.
Letras y música. Manuel Quijano.
Entre hogueras sin encender se ven
siluetas de una mujer que está loca,
que grita frases mirando al cielo,
alza los brazos y se arrodilla para volar.
Todos se miran porque, quizás,
sobre las nubes la loca vio un ángel gris.
Los locos riñen, se pegan, se abrazan,
se tiran de los pelos,
se muerden la lengua.
Los locos chillan, se ríen, se mofan,
se ponen tristes, se tumban en el barro,
cuentan los charcos, están muy locos,
ellos lo saben,
que están muy locos, locos, locos.
Letra y música: Manuel Quijano.
Lágrimas de miel despiertas
en mi piel, lágrimas de miel despiertas
en mi piel; lágrimas sin voz, sin gritos
de dolor, cargadas de calor que surge
de mi corazón.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel,
lágrimas de miel despiertas en mi piel.
Desperezas la pasión y te desnudas
sin dolor, es la noche del adiós, que será
del resto de mis noches.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel,
lágrimas de miel despiertas en mi piel;
lágrimas sin voz, sin gritos de dolor,
cargadas de calor que surge de mi corazón.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel...
Letras y música: Manuel Quijano.
Nadie, nadie, nadie debe esconder
el nombre que dejó escrito en la pared,
nunca, nunca, nunca niegues que una vez
pintaste en un papel su cara sin saber
que ella dibujaba grandes corazones
en una pared, en algún rincón,
que ella no pensaba más que en
ser amada
por ilusión escrita en un papel.
Sé que desde ayer me he vuelto a creer
que en un papel, que en un rincón
o una pared
puedo encontrar el corazón de una mujer
que me busca, me desea, que se muere
por querer.
Qué importan los necios que no sienten,
qué importa, qué cuenta la risa de esa
gente
si yo te quiero, si en un dibujo yo
sé quién eres.
Nadie, nadie, nadie debe esconder
el nombre que dejó escrito en la pared,
nunca, nunca, nunca niegues que una vez
pintaste en un papel su cara sin saber
que ella dibujaba grandes corazones
en una pared, en algún rincón,
que ella no pensaba más que en
ser amada
por una ilusión escrita en un papel.
Letra y música: Manuel Quijano.
Letras picadas por Rocío Pérez Rebollo
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©1999 Rafael González-Ripoll Giménez