Crónica del concierto de presentación de La Extraordinaria Paradoja

Anunciada a las diez, no empezó hasta pasados 35 minutos la presentación a nivel nacional de "La extraordinaria paradoja del sonido Quijano", de la cual pudieron disfrutar las cerca de 7000 personas que se encontraban allí concentradas. Este público, que abarcaba una gran amplitud de edades, pudo disfrutar del derroche de luz y sonido que ya habían anunciado los componentes del grupo en anteriores ocasiones.

El repertorio, interpretado por los Quijano y su habitual banda (con algunos cambios de personal en la misma), estaba compuesto por "Vete de mí" -canción ya presentada en el concierto de la "Tropi" en Navidad-, "Los Locos" -fue una de las primeras en sonar-,"Lágrimas de miel", "Sangre Negra", "La Lola", "El Perdido" -que presentaron como que era una historia real-, "Hablando a un Cristal", "Morenita" y "Falsa Promesas", la de "En algún Rincón" seguro que sonó, pero ahora mismo no la ubico, y tres canciones del primer disco: "La Vecinita" -a modo de presentación de la banda-, el famoso primer single "Loco de Amor" y "Poesía de Amor" (donde por cierto, los cámaras se viciaron a grabar).
"La Lola" llegó a sonar hasta tres veces, causando siempre un gran furor por parte del público, al cual no era necesario que Óscar y Raúl les animaran a bailar.

En el escenario, estos chicos demostraron que lo suyo no sólo es la guitarra española ni los boleros, sino que también se defienden con los teclados (Manuel), el contrabajo (Óscar, el cual estaba especialmente simpático) y las guitarras eléctricas (Raúl y creo que Manuel también, o quizá no, no me fijé).

Hasta la primera hora de concierto salieron vestidos como en la portada del disco (más o menos) y después, en el primer bis, los tres lucieron sus camisetas de la "Cultu" y dirigieron unas palabras de apoyo para su equipo de fútbol, al cual había agradecido Manuel, al principio del concierto, el que les introdujeran a ellos, los Quijano, en los festejos del 75 aniversario del mismo.

Durante la presentación se encontraron presentes periodistas y cámaras de varias cadenas diferentes, a parte de un conocido locutor de radio que llevó a cabo un sorteo (con los números de las entradas) ofrecido por la "Cultu" y después presentó el espectáculo que todos esperaban ver.

Al final, cuando ya todo acabó, salieron a firmar autógrafos y esas cosas a las/los seguidores que se habían arremolinado en las vallas gritando sus nombres.

Rocío Pérez Rebollo