| Compañía: | Fecha: | ||||
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| Productor: | Duración: | Tipo: | L.P. | ||
| Pistas: | |||||
No quiero un pedazo de tierra
ni hacer del mundo mi hogar
no busco dejar mi huella
me basta con caminar.
Vengo, vengo, vengo de Lavapiés
donde la caña no crece.
Vengo, vengo, vengo de Lavapiés
de donde nunca amanece.
Comienza a brillar tu ausencia
es hora de despertar
me cuesta vivir del aire
casi más que trabajar.
Prohibida esencia moruna
se pega como el alquitrán
mis pies ansiosos de luna
jartitos de tanto saltar.
Acuestaté, antes de que despierte y finge
que no sé, que ya no te mueve mi aire ¡veleta!
Buscaré, caminos a un arcoiris de menta
te daré, un piano detallado pa que no te pierdas.
Sembré semilla tropical
en campo yerno de invierno
¡Ay! si mis penas fueran sólo flor de un día
mis alegrías la sonrisa de un muerto.
Si el cielo empieza a llorar
saca de esa tabla un pecho
deja de babear
pégate un tiro o búscate un camello.
Se acabó la farra y los timbales
la tapa de calamares
ya no te fía ni dios
las flores se acuestan temprano
con cualquier otro pringao
que no vale más que yo.
Lleno mi espacio de colores
guimaldas, fuegos, faroles, banderillas y bombillas
pa festejarte sinuosa
que no pretendo otra cosa
que tus caderas esquivas.
Preñado de cuervos, absuelto de infiernos
y un hígado hambriento que por más que cuido
siempre quiere más.
Se lo está chupando todo.
Las horas me matan, las nubes me hechizan
mi novia no pita, me pongo a cantar
tal vez una rosa salga de mi boca
si no hecho la pota y puedo espabilar.
Vamonos gorda, vas a ser mía
métele duro reina de la mantequilla.
Manzanas podridas nevera vacía
fumando colillas mierda bodegón
tengo los bolsillos rotos
me falta tu aliento me cago en tus muertos
muero a fuego lento por más que te pido
siempre quiero más.
Me lo estás chupando todo.
Muy a mi pesar alguien se me adelantó
y asesinó al último nuevo cantautor.
Muy a mi pesar no he sido yo
y esto no es un grupo de flamenco pop.
Se funde toda bola de nieve en el pasado
me negaré tres veces en menos que canta un gallo.
Amanece sólo la promesa de que acabará un nuevo día
y dios en la comisaría.
No me apetece buscarme la vida
busca tu a ver si la encuentras
y así de paso le pasas una manita
tú eres mi única riqueza.
Tú rurururururu
eres mi única riqueza.
Mi fuente principal de vitaminas
minerales, proteínas,
mi copa y puro de sobremesa
tú eres mi única riqueza.
Me falta empuje me sobran tablas
me falta pista me sobran piernas
soy un naufrago en una palangana
no hay mensaje en mi botella.
Por si te acuerdas de mí
te he apuntado en una barra de hielo
mi dirección y mis mejores deseos...
¡Que te follen!
Desde entonces espío a las parejas en los coches
solitario y llorón me masturbo toas las noches
escribo canciones, me pongo de caballo
a ver si aunque sea después de muerto
me hago millonario.
Me gusta el sol, el que pica en la cara
el que ilumina y deja las ideas bien claras
aunque el agujero de ozono me abrase la piel
más queman las dudas
que le vamos a hacer.
A la sombra del laurel
voy a dormir cuanto me de la gana
cuentame el cuento otra vez
sigo buscándome de cama en cama.
En salto de cama cantaba la rana
cantando se alivia lo malo que pasa
que pasa la gorra y andando pa casa
y ve por la sombra que pica en la espalda
este sol de justicia que tanto apalanca
te deja tirao y quita las ganas
de dejarte perder y andar por las ramas
se acaba la siesta quinto levanta ¡vámonos!
El hombre rana.
Cuidado con el hombre rana.
Me busco la vida no la encuentro
pregunto en los bares quien se pierde soy yo
veo bishos, todo lo que cuento me lo invento
y olvido a tragos de Chinchón
esa mirada de bisha.
Pero prosperaré y olvidaré mis carnets en los lavabos
te invitaré a wisky nacional con billetes enrollados
te llevaré
a visitar los más selectos descampados
en alas de las dieciseis válvulas de mi utilitario
¡vámonos!
Son mis penas
de arroz con ajo
mis sueños estreñidos mis desvelos
son de arroz con ajo.
A mi lado ocurre el milagro.
Mientras buceo hasta el fondo pa ganarme cuatro duros
alguien multiplica peces sin mojarse el culo.
Hablar por hablar
cantar por cantar
cantar o llorar
llorar y llorar
¡canta y no llores!
Te abro mi herida en un beso impotente
cuchillo de palo que hiere de muerte
que hiere de muerte que hiere mi espalda
palabra precisa palabra gastada.
He empezado a ver bishos por la pared
las arañas me cantan su pena
desvelando el secreto del macramé
del tejer a luz de una vela.
En la soleada tarde de domingo en un parque de Moratalaz.
Un despiadado angelito disecciona un pajarito
mientras su hermanita es obscultada
en busca de un precoz pelito por otros despiadados angelitos.
Un esforzado deportista narcoolímpico
de lata en mano y chandal raido
pide unos duritos pa un chute isotónico
que mate el gusanillo.
Pido a una hippy coqueta un cigarro
me suelta no fumo tabaco
que coño me importa de que pie cojee que fume o que no.
Hace ya tiempo que llevo buscando respuestas sencillas, concisas,
pregunto a mis locuaces tripas
cansadas responden ¡yo qué sé, huevón!
córtate el pelo y búscate un trabajo.
Llegan los repartidores al puesto de los helados
con sus derbis con el tubo de escape recortado,
móvil en la mano, pantalones ciberajustados.
Y ajustados también a sus pantalones
exhuberantes adolescentes amantes de los chicos malos,
los chulos de barrio, pizzerías y felatios.
Anunciando el ocaso de la tarde en un parque de Moratalaz.
Se despide el sol naif de sonrisa pintada
de regreso a casa a ver como ha ido la jornada
que se acaba ya la liga y todavía no ha tocado ná.
Pienso en ese sol, en su suerte maldita
no le libra del trabajo ni una primitiva
algo consolado por desgracia ajena
marcho a meditar a la bodega.
Gracias dios por otra tarde
de domingo en un parque de Moratalaz.
Sueños, camellos de derechas
muñequitas lesbianas
saben que no sale el sol los fines de semana
jardinero tú que entraste en el jardín del amor
de las flores que probaste cual te dio el subidón.
Tengo, dentro el mismo infierno
de calderas a fuego lento
donde listo cuece el bakalao
que el cordero toma sintetizado
tabique nasal, lavabo, vale...
Si la química no cura el mal de amores
canta y no llores
o que la lluvia de tus ojos
moje todos los rincones.
Que no, que no, que no
que tururururú
que yo a tí no te quiero
como a mí me quieres tú.
Así drogado calentito transportado
advertí admirado
la vida sencilla de las margaritas
del descampado aledaño
escuché
la suave canción de las plantas
que sólo necesitan del sol y del agua
metí de una vez los pies en el tiesto
perdida mi esencia animal
quise ser vegetal
vegetal pa los restos.
Letras picadas por Antonio Egea Vázquez
rafa@rockmusic.org
©1998 Rafael González-Ripoll Giménez